Cuando solo resta una subserie para concluir los enfrentamientos entre los equipos del grupo C, Ciego de Ávila aparece a tres juegos de la cima en la zona oriental con balance de 10 triunfos e igual número de fracasos.
Tal labor, desde luego es de aplaudir, pues los avileños en los pronósticos fueron condenados al sótano junto con Guantánamo. No obstante, si profundizamos en los números del conjunto, se llega a la conclusión que el resultado pudo ser mejor.
Basta decir que los Tigres se desempeñan por encima de la media en los tres renglones de juego.
Tengamos en cuenta que es uno de los cinco conjuntos que a la ofensiva, lo hace para más de 300 y su defensa anda ahora en 976, muy superior al promedio de la justa (970) mientras su pitcheo es quinto con 4,91.
Sucede que, en los últimos compromisos, ha dejado muchos corredores en circulación. El mejor ejemplo fueron los 14 quedados en las almohadillas en el duelo que perdieron frente a Sancti Spíritus (0x1).
No pocos aficionados claman porque Asniel Jiménez, el bateador de mejor promedio ofensivo, sea promovido al quinto turno, pues entonces, los primeros cinco hombres en la alineación serían, precisamente, los mejores con el madero.
Este jueves inician frente a Camagüey los cuatro choques del chirrín-chirrán de la primera vuelta. Los de Miguel Borroto están en un mal momento, el cual pudiera ser aprovechado para ascender en la tabla de posiciones.
Luego de estos cuatro desafíos los tres veces campeones cubanos regresarán al estadio José Ramón Cepero y serán anfitriones de Holguín.
