- Germina en el aula, en la sección sindical, en la comunidad y en otros sitios con el quehacer cotidiano de este ejemplar educador chambero
“Tal como dijera nuestro José Martí, ‘toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz’, y esa semillita que me otorgaron como premio, tengo que seguir sembrándola para que germine y aporte más frutos con mi trabajo diario en la formación de valores de las nuevas generaciones”, afirma el chambero Armando Fonseca Balmaseda.
Trabaja en la actualidad en el preuniversitario Raúl Cervantes Cervantes. Allí imparte la asignatura de Cultura Artística. Tal vez por eso vive apasionado por el otorgamiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) de la condición de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, a las parrandas de la región central de Cuba, entre ellas la fiesta de carrozas, música y fuegos artificiales de los bandos del Gallo y el Gavilán, al noroeste de la provincia de Ciego de Ávila.
Ha pasado el tiempo de ese lauro. Sin embargo, él siempre lo tiene presente, sobre todo, en las etapas de verano.
Habla sin pausa sobre una conquista reciente: “Desde el aula luchamos fuertemente este año durante el curso escolar ante la situación difícil de la economía nacional. No obstante, mi institución educativa tuvo un buen desempeño, gracias al personal estable y de experiencia, junto a los estudiantes, que son excelentes.
“También apoyamos el cambio de imagen de las escuelas, la higienización de las comunidades y cooperamos con las entidades agropecuarias en jornadas de trabajo voluntario dedicadas a la producción de alimentos”.
Fundir desde la base el funcionamiento sindical es otra de sus prioridades, por lo que ha escalado escaños. Integra el Buró Municipal del Sindicato de Trabajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte en Chambas.
En los dos últimos Congresos de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) se le ha visto vitorear por ser líder natural. “Me gusta hacer las cosas bien, dar el paso al frente, los educadores tenemos que estar a la vanguardia…”.
Afirma que fue emocionado a la reciente edición 22 de la magna cita del movimiento obrero. “Regresé a mi terruño con más ideas para trasmitírselas a mis compañeros de trabajo. ¿Qué cuál tema me llamó más la atención?, pues todo lo relacionado con el salario, en lo fundamental, que tenga solución el problema, porque no abogamos porque se incremente, sino que la función del maestro es estar en el aula, no haciendo cola varios días para cobrar en una agencia bancaria, eso afecta la calidad del proceso docente educativo”.
De las casi cinco décadas de labor ininterrumpida en la docencia, 25 años los ha dedicado al trabajo sindical desde que inició su vida laboral, como profesor, en la Escuela Secundaria Básica Urbana Bartolomé Masó, en la Universidad Pedagógica y en la dirección municipal de Educación, todas de su localidad.
Por extraordinarios méritos, ha sido condecorado con el Premio del Ministro de Educación, la medalla por 20 años de labor ininterrumpida en el sector educacional, la distinción Jesús Menéndez y el Sello 60 Aniversario de la CTC.
De manera que el profe Armando, con la pasión de un parrandero nato, tiene ante sí un gran desafío: “Tiza en mano en el próximo año académico para seguir garantizando la calidad de la enseñanza y, con consagración, hoy, a las tareas del trabajo comunitario integrado, contribuir a la implementación de las 176 medidas para el desarrollo económico y social del país”.
