El agua en Ciego de Ávila no solo corre por canales y diques; corre, sobre todo, por las venas de un colectivo que ha hecho del sacrificio su rutina y de la excelencia su bandera.
En la Empresa de Aprovechamiento Hidráulico (EAHCA), el éxito no se mide únicamente en millones de pesos o en metros cúbicos de agua controlados frente a la sequía. Se mide en el orgullo de sus hombres y mujeres, en ese arraigado sentido de pertenencia que transforma un simple puesto laboral en un segundo hogar.

Detrás de la impresionante proeza de ratificar la condición de Vanguardia Nacional por más de dieciocho años consecutivos, late una fuerza humana incalculable. Es el ingenio de sus innovadores, quienes desafían las carencias materiales con inventivas y soluciones técnicas nacidas del desvelo.
Son ellos quienes, con las manos curtidas por el trabajo diario, mantienen vivas las estaciones y los embalses, demostrando que cuando el compromiso es genuino, no hay imposibles para sacar adelante los proyectos más ambiciosos de la provincia.
Este engranaje perfecto de voluntades no avanza a ciegas; lo conduce una guía certera. Al frente de este batallón de creadores está Gisela Rodríguez Santana, una mujer que lidera con el ejemplo y gobierna desde el afecto.
Gisela posee esa extraña y virtuosa cualidad de los grandes líderes: la capacidad de exigir con rigor técnico y, al mismo tiempo, empatizar con el alma de cada uno de sus trabajadores. Su enorme corazón le permite escuchar la preocupación del obrero, entender el cansancio del técnico y, acto seguido, inspirar a todos a dar un paso más. Bajo su dirección, la disciplina no se impone, se cultiva a base de respeto y calidez humana.

Las razones para celebrar sobran y, esta vez, la tradición se viste de un simbolismo más profundo. El habitual bullicio del 10 de agosto ha guardado silencio por unos días, aguardando un instante sagrado. Este 13 de agosto, el hermoso y engalanado salón de la empresa romperá su quietud para llenarse de flores, risas y un colorido desbordante.
Será una jornada de honor y gloria. Las banderas tricolores se agitarán con fuerza en las manos de cada trabajador, reflejando el brillo de la victoria en sus rostros. No es un día cualquiera: la entrega de la condición de Vanguardia Nacional coincidirá con el homenaje eterno al centenario del Líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz.
En el latir de este colectivo, el compromiso con su legado se hace agua viva, demostrando que el sector hidráulico avileño sigue siendo el faro inamovible de la eficiencia y el sentimiento en Cuba.
