Si solo fue un traspiés los tres fracasos frente a Las Tunas, o se trata del inicio de un declive que los especialistas auguraron mucho antes de la arrancada de la 65 Serie Nacional de Béisbol, se sabrá tras los cuatro enfrentamientos que sostendrá, el equipo de Ciego de Ávila ante Sancti Spiritus a partir de este sábado, en el estadio José Ramón Cepero.
Podrá esgrimir no pocos detalles para justificar el porqué de las tres derrotas en línea, pero no hay dudas que las lesiones de tres de sus mejores serpentineros —Yuniel Batista, Kevin Soto y Yanquiel Tamayo— deben primar entre las principales causas.
Es verdad que la ofensiva descendió ante los Leñadores y que, incluso, su defensa no fue tan hermética, pero si un cuerpo de tiradores tan endeble como el avileño, sufre tantas bajas es lógico esperar una debacle.
La incorporación de Kevin a la rotación es aún una incógnita y también la de Tamayo, aunque la de este último dependerá de los resultados de las pruebas que le realizaron en su hombro derecho.
Fue tal el «bombardeo» que recibió el pitcheo de los tres veces campeones nacionales, que el Promedió de Carreras Limpias que era de poco más de cuatro, ahora muestra un alto 6,46.
La ofensiva, que llegó a estar en 320, ahora presenta un 305, aunque superior a la de los rivales espirituanos (275) tendrá que reponerse, precisamente, frente al pitcheo de los del Gallo que anda de maravillas ( 3,86), no por gusto el mejor de los 16 equipos.
Por el momento la defensa de los Tigres sigue siendo de las mejores del Campeonato, pero se desconoce si Dany López, quien salió de juego el jueves por un golpe en su rostro, pueda aparecer en la alineación regular. El muchacho ha estado excelente con el guante.
Lo cierto es que los de Franklin López, tendrán una dura prueba a partir de este sábado. Luego, el venidero jueves, iniciarán la última subserie con escuadras del grupo C cuando se midan, en el Cándido González, a Camagüey. Veremos que tal les va.
