Regidos por el concepto de que el contexto nacional no admite pausas ni conformismos y de cara al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, agravado por las recientes órdenes ejecutivas de la administración Trump y la crisis energética, sesionó la XXVI Sesión Ordinaria de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Primero de Enero.
Los delegados, evaluaron la marcha del movimiento popular “Mi Barrio Por La Patria”, implementado en el municipio. Concebido como homenaje al Centenario de Fidel Castro y al Aniversario 50 del Poder Popular, esta iniciativa se estructura en tres frentes —Barrio Seguro, Barrio Productivo y Barrio Participativo— que buscan transformar la vida cotidiana desde la base.
Los resultados —según el dictamen de la Comisión Permanente a cargo— han sido positivos. Se reportan transformaciones concretas: microvertederos convertidos en áreas productivas, vecinos apoyando el transporte de productos de la canasta básica con carretones, yuntas de bueyes y triciclos eléctricos, y el embellecimiento de espacios públicos.
Sin embargo, aún falta sistematizar las buenas prácticas y llevarlas a las comunidades más rezagadas, como Pablo, Malezal, Veracruz y Delia. También, se requiere, según refieren los delegados de las circunscripciones, vincular más las acciones del movimiento con la Ley de Soberanía Alimentaria y fortalecer la participación de los pinos nuevos a través de la Red Juvenil Comunitaria.
Gestión estratégica: el desafío de convertir la estrategia en herramienta
El Objetivo No. 5 del Programa Económico y Social del Gobierno para 2026 —“Avanzar en el perfeccionamiento de la gestión estratégica para el desarrollo territorial”— fue otro de los temas abordados.
La Comisión de Asuntos Económicos visibilizó las dificultades: el municipio no muestra avances significativos en la implementación de su Estrategia de Desarrollo Municipal. Los Proyectos de Desarrollo Local (PDL) resultan insuficientes, y algunos, como La Delia, permanecen estancados en fase constructiva. La contribución territorial registra un 68 por ciento de incumplimiento, y no se ha utilizado este financiamiento para el desarrollo local en lo que va de año.
Sin embargo, la sesión no fue un ejercicio de autocomplacencia, tampoco de derrotismo. Se trazaron acuerdos concretos: el Consejo de la Administración Municipal deberá potenciar proyectos económicos con encadenamientos productivos, fortalecer el nexo gobierno-universidad-actores económicos locales y establecer sistemas de trabajo efectivos para monitorear metas e indicadores.
La Dirección de la Asamblea, por su parte, tiene el encargo de intensificar la participación y el control popular en todas las etapas de la implementación de la Estrategia. Todo con plazos que no exceden los 30 días.
Planteamientos de los electores: el termómetro de la gestión
Uno de los indicadores más sensibles de la eficacia del gobierno local es la atención a los planteamientos de la población. En el primer semestre de 2026 se recibieron 6026 planteamientos por despacho de los delegados, de los cuales se resolvieron 5920, para un 98.5 por ciento. Cifras que, a simple vista, podrían parecer alentadoras. Pero la Comisión Permanente fue tajante: aunque ha mejorado la entrega de respuestas en tiempo, persisten deficiencias.
Las entidades que acumulan la mayor cantidad de planteamientos pendientes son Acueducto y Alcantarillado, la Organización Básica Eléctrica, Transporte Estatal y Comunales.
La falta de integración y coordinación entre entidades, la superficialidad en los análisis de los Consejos de Dirección y la insuficiente exigencia a los responsables designados son problemas recurrentes.
La Comisión subrayó algo esencial: el delegado es un representante popular que no administra ni distribuye recursos; necesita el acompañamiento efectivo de las entidades administrativas.
Vulnerabilidad y políticas sociales: la prioridad que no puede esperar
El Objetivo No. 7 del Programa de Gobierno —“Consolidar y desarrollar las políticas sociales, garantizando la protección a personas, familias, hogares y comunidades en situación de vulnerabilidad”— fue evaluado con la profundidad que exige la sensibilidad del tema.
El municipio ha caracterizado 1529 perfiles priorizados: hogares protegidos por asistencia social, mujeres y hombres mayores que viven solos, embarazadas, niños menores de cinco años, adolescentes con bajo peso o enfermedades crónicas, y madres jefas de hogar con tres o más hijos.
Pero los delegados detectaron brechas: falta intersectorialidad en el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI), insuficiencias en la formación vocacional que generan deserción escolar, problemas con la estabilidad de los trabajadores sociales y la inejecución total de las cifras asignadas para asistencia social. También, se señaló la necesidad de completar las plazas de promotores culturales en comunidades como Pablo y Malezal.
El municipio como trinchera
La XXVI Sesión Ordinaria de la Asamblea Municipal de Primero de Enero no fue una reunión más. Fue el reflejo de un país que, asediado por el bloqueo y sacudido por una crisis energética sin precedentes, no se rinde.
Cada deficiencia o acuerdo constituye una muestra de que, la solución, no vendrá del exterior, sino de los barrios, de los consejos populares, de la articulación entre el gobierno, los actores económicos y la población.
En Primero de Enero, ese principio no es una declaración de intenciones: es una planificación del trabajo con fechas, responsables y la certeza de que, como sentenciaron los miembros de las Comisiones Permanentes de Trabajo: “cada acción, pequeña o colectiva, revela una verdad profunda: el poder verdadero está en la unidad del pueblo”. Así, desde un municipio, también se hace Patria.
