Muerte de Pablo Milanés une en el dolor a los cubanos

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Foto PL

Basta revisar las redes sociales para coincidir en que el fallecimiento del cantautor Pablo Milanés en Madrid une hoy en el dolor a los nacidos en Cuba, a pesar de diferencias políticas o preferencias musicales.

Y es que las canciones del fundador del Movimiento Nueva Trova cubana, junto a Silvio Rodríguez y Noel Nicola, son parte indiscutible de la banda sonora de la historia de las ultimas seis décadas en la isla caribeña.

Con los temas de Pablito, como lo llamaba cariñosamente mucha gente en este país, nació y creció la mayoría de las últimas generaciones de cubanos.

La eterna Yolanda fue motivo de inspiración para muchos enamorados, como mismo otras acompañaron la épica revolucionaria o condenaron los desmanes de las dictaduras en Latinoamérica.

El ministro cubano de Cultura, Alpidio Alonso, manifestó que no hay palabras que puedan expresar la enormidad de la pérdida que representa la muerte de Pablo Milanés para la Cultura Cubana.

“Su legado poético y musical es inmortal. Lleguen nuestras condolencias a sus familiares, amigos y admiradores de todo el mundo”, señaló en su cuenta de Twitter.

“Triste noticia. Cuba despide a Pablo Milanés, uno de los imprescindibles de nuestra cultura. Su creación musical nos acompañará siempre”, escribió el presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Luis Morlote, también en esa red social.

Al igual que diversas instituciones y personalidades de la cultura cubana, transmitió sus condolencias a familiares, amigos y a los muchos seguidores de su obra.

Sobrecogido por el dolor, el reconocido decimista cubano Alexis Díaz Pimienta recordó esta noche en su página de Facebook su texto dedicado al autor de tantas canciones emblemáticas del pentagrama iberoamericano:

ETERNAMENTE, PABLITO

Pablo Milanés, Pablito,

ídolo de los cubanos,

con la guitarra en las manos

y la vista al infinito.

Pablo de voz-manuscrito.

Pablo de luz cristalina. Pablo, entrecalle y esquina

de varias generaciones:

Gracias por tantas canciones

(para el alma, medicina).

“Yo no te pido”, Pablito,

“que me bajes una estrella

azul”, ni que hables con ella

de lo que yo necesito.

Solo te pido —y te invito

a— que vivas mucho más.

Tú nunca abandonarás

—ni hoy ni luego ni después,

señor Pablo Milanés—

El “amplio espacio” en que estás.

Este ídolo que hoy se ve

retando a la muerte terca

“no es perfecto, mas se acerca

a lo que siempre soñé”.

Cantor sentado y de pie.

Hombre de la frente erguida. Cuídate. Cuídanos. Cuida

todo lo que siempre has sido.

“Te prefiero compartido

antes que vaciar mi vida”.

Te debo una buena parte

de mi infancia-adolescencia.

Te debo la transparencia

en la vida y en el arte.

Y la voz como estandarte.

Y la música que arrulla.

Te debo ser quien no huya,

quien no cede y no se ablanda.

Y el buscar a mi Yolanda

eternamente en la tuya.

Querido Pablo, mejora.

Pablo querido, hazme caso.

Aunque veas el ocaso

mira hacia el sol, hazte aurora.

Querido Pablo, es ahora

cuando más te necesito.

Cuba entera, a todo grito,

con tu voz en la garganta

levanta velas y canta

¡Eternamente, Pablito!

¡Pablito es Cuba, Pablitoooo!!

¡Eternamente, Pablito!

Desde el pasado 11 de noviembre, la Oficina Artística del Premio Nacional de Música (2005) informó la suspensión de sus últimos compromisos de trabajo por problemas de salud asociados a una serie de infecciones recurrentes.

El artista se encontraba hospitalizado en la capital española siendo tratado de los efectos relativos a la situación clínica provocada por una enfermedad oncohematológica que padeció por varios años.

Considerado uno de los imprescindibles exponentes de la canción de autor en español, Milanés recopiló una obra significativa para los cubanos de la isla y otras fronteras de América Latina con un repertorio superior a las 400 piezas.

El músico nacido en la oriental ciudad de Bayamo, el 24 de febrero de 1943, forjó su carrera profesional con gran versatilidad interpretativa, de la cual se nutrió el Grupo de Experimentación Sonora junto a otras voces emblemáticas en la isla.

Ganador de dos Grammy Latinos (2006) y una estatuilla a la Excelencia Musical (2015), conjugó una mixtura de géneros y sonoridades en el continente, que oscilaron entre la tradición y la modernidad en tanto su discografía abarcó el filin, el jazz, la rumba, el son o el bolero, desplegados en medio centenar de álbumes.

Asimismo, hizo reverencia a la trova tradicional, la canción de resistencia popular chilena y profesó tributo a figuras de la historia cubana como el Apóstol José Martí o el poeta nacional Nicolás Guillén; también a íconos latinoamericanos a la altura del brasileño Chico Buarque y los grandes del bolero mexicano, entre ellos, Armando Manzanero.

En la isla, el artista ofreció su último concierto en el popular coliseo de la Ciudad Deportiva, donde acudieron miles de connacionales en un noche marcada por temas icónicos y otros de su reciente álbum Días de Luz, cuya gira promocional lo llevó a escenarios de Estados Unidos y España.

Tras casi tres años sin cantar en su tierra, Pablo constató el afecto de los suyos por su creación cargada de las vivencias y realidades de la isla, a tono con su declaración de principios durante más de seis décadas distinguiendo el panorama de la trova cubana.

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