En este momento estás viendo El tabaco vuelve a todos los municipios avileños

El tabaco vuelve a todos los municipios avileños

Por primera vez en el último lustro, los diez municipios de esta provincia tendrán tierras dedicadas al cultivo del tabaco, uno de los rubros de exportación más emblemáticos de Cuba.

Esto se logra gracias al reingreso de varios productores quienes, tras un tiempo alejados de la actividad, decidieron retomar las siembras, impulsados por las proyecciones de desarrollo del Grupo Empresarial Tabacuba.

La noticia marca una recuperación significativa del mapa productivo avileño, y refuerza el papel de la provincia en la campaña tabacalera nacional.

La campaña 2025-2026 avanza en Ciego de Ávila con un paso más lento de lo previsto, lastrada por unas lluvias caprichosas que se han ensañado con el corazón mismo de su producción: los semilleros tradicionales de Florencia.

William Burgos Oria, director general de la Empresa Agropecuaria de ese territorio, lo explica sin rodeos: «Este fin de año fue atípico. Llovió más que en el resto de la provincia, y eso ha traído consigo el atraso de semilleros que estaban listos y tierras preparadas que se han tenido que volver a roturar».

El plan contempla sembrar 818,5 hectáreas, una cifra que casi duplica el esfuerzo de la pasada campaña. Pero el cronograma original, que dictaba sembrar entre octubre y diciembre, se ha visto forzado a extenderse.

«Hay deseos en todos los municipios de sembrar tabaco por las bondades que tiene», afirma Burgos Oria, refiriéndose a los insumos, pagos en MLC y el respaldo del Grupo Tabacuba, que movilizan la campaña.

Venezuela, Florencia, Chambas y Majagua cargarán con el mayor peso productivo.

Explicó el directivo que en la actual campaña se implementan soluciones logísticas probadas en otros frentes, como llevar el combustible directamente a las fincas –ya hay un primer camión en la provincia– y se creará una tienda para el productor tabacalero. Este espacio permitirá reinvertir las ganancias en MLC, en todo lo necesario, desde herramientas y tractores, hasta paneles solares y electrodomésticos, cerrando un círculo de incentivo y desarrollo.

«Nuestra fortaleza es la herencia, el conocimiento transmitido de generación en generación», sentencia el directivo. Esa es la savia que nutre esta campaña: productores experimentados que dominan los secretos de la hoja y una nueva generación que, con humildad y deseos, busca aprender esas interioridades.

Otra de las novedades de gran impacto ha sido la llegada de un lote de 15 tractores chinos, de 90 caballos de fuerza.

Según el directivo, 11 de los equipos irán a manos de productores inmersos en el proyecto de tabaco de alta tecnología, y los cuatro restantes, a productores independientes que también sudan la tierra.

Así, Ciego de Ávila libra su batalla por un tabaco que es mucho más que un cultivo: es un pedazo de su identidad y una apuesta económica de primer orden para el país.

Deja una respuesta