Durante el transcurso del mes de agosto hemos tenido en nuestra provincia jornadas muy cálidas y con muy pocas lluvias, y todo indica que faltando apenas horas para que culmine el mes y según las condiciones de estabilidad atmosféricas imperantes, el mes de agosto culminará con un marcado déficit de lluvias. Su ausencia en la provincia no solo ha estado presente en agosto, si no que, hace varios meses, se viene produciendo, dando lugar a condiciones de sequía meteorológica, agrícola y sequía hidrológica.
En agosto de 2026, Ciego de Ávila enfrenta una sequía extrema y prolongada, donde más del 75 por ciento de su territorio acumula entre tres y 11 meses consecutivos de déficit de lluvias, algunos territorios presentan más de 12 meses de sequía meteorológica severa. fenómeno que ha provocado un déficit marcado de humedad en el suelo, dando lugar a condiciones de sequía agrícola, la cual afecta seriamente el estado de los cultivos y el rendimiento de la ganadería. Además, esta sequía está afectando el estado de los acuíferos porque la recuperación de las aguas subterráneas depende de las precipitaciones que ocurran en el territorio y áreas aledañas, provocando un evento de sequía hidrológica desde noviembre de 2020, fecha marcada, según los especialistas de la Empresa de Aprovechamiento Hidráulico, el territorio no ha logrado la total recuperación de los niveles de las aguas subterráneas.
Como se ha señalado anteriormente, el déficit continuo de precipitaciones provoca la sequía meteorológica. Pero, ¿Qué es la sequía meteorológica?
La sequía meteorológica se presenta cuando se produce una escasez continúa de las precipitaciones durante un período largo de tiempo y cuya duración puede variar dependiendo de la región y las condiciones atmosféricas. De hecho, se implanta de manera paulatina y puede llegar a durar años en los casos más extremos. La escasez de precipitaciones se relaciona con el comportamiento del sistema océano-atmósfera, donde influyen tanto factores naturales como factores antrópicos. Además, es la sequía que da origen a los restantes tipos de sequía (agrícola, hidrológica y socioeconómica) y normalmente suele afectar a zonas de gran extensión.
La sequía es un fenómeno climático que afecta cada vez a más regiones del planeta. Su frecuencia ha aumentado un 29 por ciento desde el año 2000, impulsada por el cambio climático, con efectos directos sobre el medioambiente, la salud y la economía global. Se ha estimado que las sequías son el desastre natural más costoso del mundo, que representa de seis a ocho mil millones de dólares anuales, e impactan a más personas que cualquier otra forma de desastre natural. Desde 1900, más de 11 millones de personas han muerto como resultado de sequías, y dos mil millones se han visto afectadas.
Los eventos de sequía están originados por varios factores. Entre los que se encuentran periodos prolongados con lluvias por debajo de lo normal debido a la posición y persistencia de sistemas de alta presión, la ausencia de frentes fríos y la reducción de la convección que aporta la humedad necesaria, así como temperaturas más altas elevan la evaporación de suelos, embalses y vegetación.
Relación del ENOS con la sequía actual
Durante la fase El Niño, se produce una modificación en la posición e intensidad del Anticiclón del Atlántico Norte. Este cambio altera las rutas de las masas de aire húmedo y las condiciones de convergencia que normalmente generan precipitaciones en el archipiélago cubano. El fenómeno también contribuye a un incremento de las temperaturas, lo que intensifica la evapotranspiración y acelera la pérdida de humedad del suelo. Otro de sus efectos es la reducción en la formación e intensificación de los ciclones tropicales, que aunque podría parecer beneficiosa, tiene un efecto secundario negativo: menos ciclones tropicales implican menos aportes de lluvia que en años normales contribuyen significativamente al balance hídrico.
Según los últimos informes publicados acerca de la evolución del ENOS, indica que El Niño continuará fortaleciéndose hasta el final del año. Durante la temporada de octubre a diciembre de 2026, existe un 69% de probabilidad de un evento histórico que superaría la intensidad de los eventos de El Niño previos en el registro que data desde 1950.
Con un evento de esta magnitud, las probabilidades de experimentar impactos consistentes con El Niño son mayores. Ante este panorama los especialistas del INSMET están pronosticando precipitaciones por debajo del promedio para el trimestre agosto-octubre, por lo que las condiciones de sequía continuarán durante el próximo trimestre.
En resumen, el panorama de las lluvias es desfavorable, por lo que urge extremar las medidas de ahorro de agua y mantenerse al tanto de las informaciones emitidas por los organismos competentes. Y aunque se pronostican en general lluvias deficitarias, pueden ocurrir lluvias de manera local que alivien la sequía de manera puntual y temporal.
