Cuando transcurren los últimos días de abril, en los centros de trabajo de Cuba se vive una dinámica especial.
Los trabajadores, encabezados por sus respectivos sindicatos, alistan sus iniciativas para el desfile del Primero de Mayo en cada ciudad o comunidad.
Preparan carteles, ensayan cantos alegóricos a la fecha, elaboran coreografías e instalaciones con las que animan su participación en el desfile.
No es solo un acto: es una verdadera fiesta de los trabajadores y sus familiares, quienes acuden la mañana del Primero de Mayo a desbordar alegría y entusiasmo.
En Ciego de Ávila, cada año sus municipios y localidades se engalanan, pero este año las calles y plazas lucirán un colorido especial. Porque, en tiempos de amenaza y acoso del enemigo, se trata de demostrar la unidad del pueblo en la defensa de la paz y de la Patria.
