La actriz cubana Adela Legrá, figura imprescindible de la cinematografía nacional y uno de los tres rostros protagónicos de la emblemática película Lucía (1968), falleció en la madrugada de hoy en Santiago de Cuba, a los 86 años de edad, según confirmaron fuentes de Cubacine ICAIC.
Legrá fue hospitalizada de urgencia en el Hospital Provincial de Santiago de Cuba, donde lamentablemente ocurrió su deceso. El cadáver será velado en las próximas horas en la Funeraria El Calvario, en esa ciudad oriental.
De origen campesino, Adela Legrá tuvo una vida marcada por el trabajo humilde y la autenticidad que luego trasladó a la pantalla. Antes de llegar al cine, se dedicó a las labores hogareñas y agrícolas en distintos puntos de la antigua provincia de Oriente, participando en la recogida de café y en la siembra y cosecha de viandas y hortalizas.
Fue en Baracoa, la más antigua y aislada ciudad de Cuba, donde su destino cambió de manera definitiva. Mientras se desempeñaba como activista de la Federación de Mujeres Cubanas, fue descubierta por el director Humberto Solás, quien le ofreció el papel protagónico del mediometraje Manuela (1965). La película obtuvo un notable éxito en Cuba y en festivales internacionales, y reveló a una actriz natural, de gran fuerza expresiva.
Su rostro recio y bello, profundamente campesino, junto a su sinceridad y frescura interpretativa, la convirtieron en la elección ideal para encarnar a la Lucía del tercer relato del filme Lucía, obra cumbre del cine cubano y latinoamericano. Desde entonces, Adela Legrá quedó inscrita para siempre en la historia cultural de la nación.
A lo largo de su carrera participó en filmes fundamentales del cine cubano, entre ellos Rancheador (1976), El Brigadista (1977), Aquella larga noche (1979), Polvo Rojo (1981), Miel para Oshún (2001) y Barrio Cuba (2005), además de trabajos para la Televisión Cubana. Su filmografía refleja una trayectoria coherente, vinculada a personajes populares y a los procesos sociales del país.
Por sus valiosos aportes al séptimo arte, recibió diversos reconocimientos. Entre ellos, un reconocimiento especial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), otorgado en Camagüey junto a los realizadores Enrique Pineda Barnet y Nelson Rodríguez Zurbarán.
Con la muerte de Adela Legrá, Cuba despide a una actriz auténtica, símbolo de una época fundacional del cine revolucionario, y a una mujer cuya presencia en la pantalla seguirá siendo referencia obligada de nuestra memoria cultural.
