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Cuba y la República Popular Democrática de Corea, 65 años de amistad

La República de Cuba y la República Popular Democrática de Corea (RPDC) cumplen este 29 de agosto 65 años del establecimiento en 1960 de relaciones diplomáticas y de colaboración, con amistad entre pueblos, partidos y gobiernos.

Por Pedro Rioseco

Colaborador de Prensa Latina

Así lo destacó el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, el 11 de marzo de 1986, durante su visita a la República Popular Democrática de Corea, donde sostuvo conversaciones amistosas con su líder, Kim Il Sung.

En esa ocasión Fidel dijo: “Hemos podido asomarnos a la Corea de los trabajadores liberados, del pueblo soberano y digno, de los científicos creadores, de los niños felices, ¡la Corea del socialismo!”.

Reconoció al pueblo coreano por su “tenacidad y firmeza, que bajo la dirección del compañero Kim Il Sung, transformó el heroísmo de la guerra en el heroísmo no menos importante del trabajo abnegado, disciplinado y cotidiano, del cual ha surgido una industria desarrollada, un impresionante esfuerzo constructivo y una agricultura moderna y eficiente”.

La colaboración recíproca, la coincidencia en asuntos internacionales, la invariable postura norcoreana de apoyo a Cuba y de condena al bloqueo que por más de seis décadas mantiene Estados Unidos contra la Isla, constituyen parte de un patrimonio de dignidad y valor entre ambas naciones.

En el 73 Periodo de Sesiones de la Asamblea General de la ONU el 26 de septiembre de 2018, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, condenó enérgicamente “la imposición de sanciones unilaterales e injustas contra la República Popular Democrática de Corea y la injerencia externa en los asuntos coreanos”.

En noviembre de 2018, Díaz-Canel fue recibido en Pyongyang por el líder norcoreano Kim Jong-un y una multitudinaria concentración de pueblo de más de un millón de personas a lo largo del trayecto recorrido por ambos dignatarios.

Así se ha constatado siempre, lo mismo en foros internacionales que en las numerosas visitas oficiales de dirigentes cubanos a esa nación asiática, iniciadas por el Comandante Ernesto Che Guevara, quien fue objeto de un gran recibimiento popular el 3 de diciembre de 1960.

En 1966, el entonces presidente Osvaldo Dorticós y el actual General de Ejército Raúl Castro Ruz en 1966, de visita en Pyongyang, llevaron un mensaje de saludo y admiración para el pueblo coreano y la dirección de la nación asiática, y recibieron el cariño de sus anfitriones.

En una Reflexión de Fidel Castro del 24 de julio de 2008, escribió: “Cuando llegué a la República Popular Democrática de Corea, casi 33 años después de la destrucción que dejó la guerra, era difícil creer lo que allí sucedió.

“Aquel pueblo heroico había construido infinidad de obras: grandes y pequeñas presas y canales para acumular agua, producir electricidad, abastecer ciudades y regar los campos; termoeléctricas, importantes industrias mecánicas y de otras ramas, muchas de ellas bajo tierra, enclavadas en las profundidades de las rocas a base de trabajo duro y metódico.

“Por falta de cobre y aluminio se vieron obligados a utilizar incluso hierro en líneas de transmisión devoradoras de energía eléctrica, que en parte procedía de la hulla.

“La capital y otras ciudades arrasadas fueron construidas metro a metro. Calculé millones de viviendas nuevas en áreas urbanas y rurales y decenas de miles de instalaciones de servicios de todo tipo. Infinitas horas de trabajo estaban convertidas en piedra, cemento, acero, madera, productos sintéticos y equipos.

“Las siembras que pude observar, dondequiera que fui, parecían jardines. Un pueblo bien vestido, organizado y entusiasta estaba en todas partes, recibiendo al visitante. Merecía la cooperación y la paz”.

La historia de la RPDC en sus luchas por la independencia es muy larga, heroica y rica. En 1905 Japón invadió Corea y en 1910 anexó sus territorios por la fuerza, poniendo fin a la dinastía Yi.

Japón utilizó a Corea como proveedora de alimentos y fuente de mano de obra barata. Eso permitió que, durante estos años, el Norte del país se desarrollara industrialmente a fin de servir para los afanes guerreristas y expansionistas nipones.

La ocupación japonesa oprimió al pueblo coreano impidiéndole usar su lengua propia y se calcula que unas 200 mil mujeres asiáticas fueron obligadas a prostituirse.

En abril de 1932, Kim Il Sung fundó el Ejército Revolucionario Popular de Corea (ERPC), con jóvenes que se proponían enfrentar la ocupación japonesa a través de la lucha armada. Se suele hablar de la barbarie nazi en Europa, pero la japonesa en Asia y el Pacífico no fue menor y en algunos casos, hasta la superó.

Después de 35 años de barbarie, tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial y antes de la rendición formal de Tokio el 2 de septiembre de 1945, Estados Unidos maniobró para crear dos zonas delimitadas por el paralelo 38, con respaldo de la Unión Soviética en el Norte y el Sur controlado por Washington.

La República Popular Democrática de Corea inició su vida independiente en 1948, bajo la conducción del Partido del Trabajo de Corea (PTC). Su orientación político-ideológica sustentada en el pensamiento Juche combina la confianza en fuerzas propias, el nacionalismo y una economía centralizada y planificada por el Estado.

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