El viceprimer ministro Eduardo Martínez encabeza esta tarde en la Mesa Redonda la presentación de las transformaciones sociales recién aprobadas por el parlamento cubano.
Acompañado por el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otaméndiz, y otros directivos del MTSS, abordará los nuevos mecanismos de protección a los más vulnerables, las flexibilizaciones laborales y la reforma salarial integral para el sector estatal.
No se renuncia a la defensa de las políticas sociales de la Revolución
El viceprimer ministro Eduardo Martínez abrió su intervención en la Mesa Redonda con un recordatorio necesario: “desde el mismo triunfo de la Revolución, nuestro país comenzó a implementar un grupo de políticas sociales”. Estas políticas, afirmó, se han ido desplegando a lo largo de los años y hoy suman trece políticas sociales, articuladas en más de treinta programas que han acompañado la vida de los cubanos.
Martínez fue categórico al valorar los resultados: “podemos decir de forma categórica que han logrado resultados significativos a lo largo de todos estos años”. Sin embargo, reconoció con transparencia que no todas las políticas avanzan al mismo ritmo. Puso como ejemplo la política de vivienda, sobre la cual “la propia dirección de la Revolución ha reconocido en diferentes momentos la insatisfacción por el avance”. En el resto de las políticas, insistió, el balance es positivo.
El vice primer ministro subrayó que estas políticas sociales no son un añadido circunstancial, sino “la esencia de la Revolución socialista”. Para ilustrarlo, se detuvo en el sistema de salud, uno de los programas más emblemáticos. Recordó que antes de 1959 existían en el país “alrededor de solo setenta entidades entre hospitales y clínicas privadas”. Hoy, en contraste, Cuba cuenta con más de diez mil instituciones de salud, entre ellas ciento cuarenta y nueve hospitales, más de cuatrocientos cincuenta y un policlínicos y más de diez mil consultorios de médicos de la familia para la atención primaria.
“La Revolución y esta política de salud han creado una infraestructura para dar el servicio de salud a nuestra población”, enfatizó Martínez, y añadió que también se ha formado a aproximadamente la mitad de los médicos que hoy tiene el país. En cifras, detalló que Cuba cuenta hoy con más de setenta mil médicos, parte de esas “batas blancas” que son símbolo de la sanidad cubana.
Todo este esfuerzo —infraestructura, formación de recursos humanos y cobertura universal—, explicó, ha impactado directamente en los indicadores de salud. A modo de ejemplo, mencionó la mortalidad infantil, que antes del triunfo revolucionario “era más de sesenta” —refiriéndose a la tasa por cada mil nacidos vivos—, un indicador que ha experimentado una mejoría sostenida gracias al desarrollo del sistema de salud pública.
A pesar de los avances, Martínez no ocultó el impacto del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos sobre los indicadores sociales. “En estos momentos es de nueve punto tres”, dijo refiriéndose a la tasa de mortalidad infantil, que llegó a estar en cuatro o cinco. “Se nos ha duplicado precisamente por todo este recrudecimiento del bloqueo”.
El vice primer ministro precisó que, aunque la cifra actual —9,3 por cada mil nacidos vivos— sigue siendo “más baja que la tasa media de la región de América Latina y del Caribe” e incluso “más abajo de la tasa media mundial”, eso no conforma al gobierno cubano. “Se trabaja intensamente para tratar de reducirla en medio de las condiciones en las que estamos trabajando”, afirmó.
En el caso de la mortalidad materna, el indicador se sitúa hoy en 30,8 por cada cien mil nacidos vivos, muy por debajo de los 96,7 que existían antes del triunfo revolucionario. Martínez calificó estos resultados como “indicadores que realmente demuestran de forma incuestionable cómo esta política se ha implementado y ha dado resultado”.
Puso como ejemplo el programa ampliado de inmunización, con una cobertura cercana al cien por ciento, “muy pocos países en el mundo pueden decir que tienen una cobertura cercana al cien por ciento”, enfatizó. Eso ha permitido erradicar enfermedades infecciosas que antes causaban la muerte a muchos niños menores de cinco años, cuya tasa actual en Cuba es de 10,2 por cada mil, frente al 15 de la región y más de 30 en el mundo.
Martínez recordó que la Organización Mundial de la Salud ratificó recientemente a Cuba como el primer país en eliminar la transmisión madre-hijo del VIH, “un indicador que muestra los resultados realmente incuestionables en el tema de la salud”.
En educación, señaló que antes de la Revolución existían tres universidades, mientras que hoy Cuba es uno de los países que más profesionales ha formado por habitante. En el deporte, mencionó hitos como el récord mundial de Javier Sotomayor, que lleva tres décadas imbatido; el equipo cubano de voleibol, “tres veces campeón olímpico y de forma consecutiva”; y a Mijaín López, atleta que fue cinco veces campeón olímpico en una misma disciplina. “Un país tan pequeño, bloqueado durante sesenta y siete años”, subrayó, “y pudieran poner muchos ejemplos, pero no tenemos tiempo”.
