La Empresa de Materiales de Construcción de Ciego de Ávila (Avilmat) se convirtió este jueves en el escenario de inicio del proyecto “Soluciones Cuba contra el bloqueo”, un espacio concebido para socializar soluciones y promover el avance tecnológico en el sector empresarial.
Paulino Pérez Viera, director general de la entidad, comunicó que la empresa se encuentra en proceso de aprobación como “Empresa Innovadora”, al tiempo que avanza en la creación de un centro de innovación propio, con el objetivo de fomentar mejoras tecnológicas constantes.

En ese sentido, subrayó que una empresa industrial no puede sostenerse ni desarrollarse sin la incorporación sistemática de la ciencia y la técnica.
Como muestra del potencial innovador, los trabajadores han logrado resultados significativos a partir del aprovechamiento de recursos disponibles.
Entre ellos sobresale la fabricación de dos pipas de combustible —cuyo costo en el mercado internacional supera los 350 mil dólares cada una—, así como la construcción de una pipa de agua con capacidad superior a los 10 mil litros, destinada a apoyar tanto a la población como a los procesos productivos.

Estas soluciones —dijo— han permitido no solo garantizar la continuidad de las operaciones, sino también contribuir al desarrollo de la provincia, incluyendo la transportación de recursos energéticos desde otros territorios.
“Todo ello ha sido posible gracias al talento, la iniciativa y el compromiso de los innovadores, quienes reciben mensualmente estímulos económicos que superan los 120 mil pesos, como reconocimiento a su aporte”, enfatizó.
Además, señaló que la innovación no es una opción, sino una necesidad vital para enfrentar las adversidades y asegurar la sostenibilidad. “Los problemas no se resuelven con importaciones, sino con inteligencia y creatividad”, afirmó, al destacar el protagonismo de obreros y especialistas en la generación de soluciones.
Por su parte, Roberto Pérez García, funcionario de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), resaltó el papel de los sindicatos en la promoción del movimiento de innovadores y racionalizadores (ANIR), así como la decisión de extender estas ferias a los consejos populares, facilitando la participación de más entidades y optimizando el uso de los recursos.
La feria, que en esta ocasión tuvo como sede a la empresa avileña Avilmat —colectivo Vanguardia Nacional con resultados económicos sostenidos—, permitió exponer innovaciones aplicadas a la solución de problemáticas concretas en los procesos productivos, con potencial para su generalización en otras entidades del territorio.

De esta manera, la innovación se reafirma como motor esencial para el crecimiento empresarial, la eficiencia económica y la respuesta a los desafíos actuales, sustentada en el talento humano y el compromiso colectivo.
