“Con poco, el pueblo hace mucho” fue la frase que resonó hoy durante la Parada Juvenil Antiimperialista “Aquí, con Fidel”, jornada donde la ternura se vistió de uniforme pioneril, el coraje montó bicicleta y la dignidad cubana volvió a plantar cara al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos a Cuba.
Estudiantes, dirigentes juveniles, artistas, trabajadores de sectores sociales y representantes de la diplomacia revolucionaria participaron en la cita, que enmarcada en las conmemoraciones por los aniversarios 64 de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y 65 de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) se convirtió en una caravana de esperanza y resistencia.

La movilización, desde Calzada y Malecón hasta el parque 13 de Marzo, reunió a cubanos que dijeron no al cerco impuesto por el gobierno estadounidense y reafirmaron su compromiso con la defensa de la Revolución y la unidad nacional.
Kendra de la Caridad Martínez Pérez, estudiante de sexto grado de la escuela Nicolás Estévez Murphy, describió cómo el bloqueo repercute hasta en los pequeños detalles de su vida cotidiana: “A veces no tenemos cómo llegar a la escuela a tiempo porque falta combustible, y eso me duele porque yo quiero aprender cada día».

Cuba sigue siendo un país libre, un país que nunca se detiene y nosotros, los pioneros, somos pequeños pero grandes en coraje, y queremos que entiendan que aquí hay niños que sueñan, estudian y luchan a pesar de todo, añadió.
Ilesna Trapaga Chala, jefa de inspecciones de la Dirección Provincial de Salud, subrayó que el recrudecimiento del bloqueo afecta directamente el sistema sanitario, pero que los trabajadores de la salud no han claudicado, y destacó que aunque falten medicamentos y los equipos se vuelvan obsoletos, siguen dando lo mejor de ellos.
La salud no es un negocio, sino un derecho del pueblo, y lo defenderemos con todo; el bloqueo nos asfixia, pero no nos cederemos, afirmó.
Eliade Rodríguez Martínez, coordinador provincial de los Comités de Defensa de la Revolución en La Habana, destacó que la parada es una muestra de compromiso de la juventud con el socialismo y la paz internacional.

Afirmó que si los que subieron a la Sierra Maestra enfrentaron mayores dificultades, a las nuevas generaciones les corresponde montar una bicicleta y gritar una vez más: abajo el imperialismo, viva Fidel Castro, expresó.
Esra Real Parada, jefe de creación nacional de la Brigada de Instructores de Arte José Martí, señaló que los jóvenes cubanos están siempre en la primera trinchera; ya sea en la batalla de ideas o en la defensa armada, ellos no faltan, agregó.
El bloqueo intenta apagarnos la luz, pero encendemos fogatas con la cultura y una fogata revolucionaria no la apaga nadie, dijo.

Anayancy Rodríguez Camejo, viceministra de Relaciones Exteriores, afirmó a la Agencia Cubana de Noticias que la diplomacia cubana es la del pueblo, la de la madre que se reinventa, la del médico que opera sin luz, la del niño que estudia con un libro prestado.
En momentos complejos, bajo amenaza de agresión y bloqueo energético, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la patria y la unidad del pueblo, hasta la última gota de sangre si fuera necesario, sentenció.
La Parada Juvenil Antiimperialista “Aquí, con Fidel” se convirtió en un espacio de reafirmación política de la juventud nacional, muestra de la continuidad histórica del proyecto revolucionario, de la fuerza de una generación que ha aprendido a crecer bajo asedio y de la voluntad inquebrantable de un pueblo que, como dijo Fidel, prefiere hundirse en el mar antes que traicionar la gloria que ha vivido.
