Mientras el historial de los enfrentamientos en postemporada marca la paridad en cuanto a los segundos duelos en los play off, con par de victorias para cada bando, Cocodrilos de Matanzas y Leñadores de Las Tunas asumen hoy realidades diferentes en la continuación de la final en la 64 Serie Nacional de Béisbol, dado el primer golpe de los saurios que expuso las deficiencias de los verdirrojos durante el arranque en la defensa del título desde el estadio Latinoamericano.
El triunfo matancero, ocho carreras por tres, significó la primera vez en cinco cruces de postemporada entre dichos equipos, en el que vencen los occidentales, quienes reciben el respaldo de los datos, pues en 25 ocasiones de las 33 porfías por la corona los que sonríen en el desafío inaugural terminan con el trofeo.
Con la nómina más local de los últimos certámenes, los dirigidos por Armando Ferrer aspiran a mantener el buen rendimiento a la ofensiva para emular lo conseguido en el 2020 y añadir un nuevo galardón a las vitrinas.
Por su parte, la novena del Balcón de Oriente necesita pasar página de forma inmediata para reencontrarse con la productividad con el madero y hacer valer el juego del campeón, a sabiendas de las limitaciones en el staff de abridores, lo cual los obliga a apostar por un bullpen de garantías, pero desgastado en los duelos previos de semifinales y cuartos de final ante los Cazadores de Artemisa y los Azucareros de Villa Clara, por ese orden.
En conferencia de prensa durante la jornada anterior, Ferrer señaló a Shaiel Cruz como carta de triunfo para el segundo capítulo de esta aventura por la gloria en la pelota cubana; en tanto, Pantoja se decantó por analizar con su grupo técnico las figuras disponibles en aras de brindarle una mayor recuperación al As de la rotación Yosmel Garcés que recibió un golpe en el hombro izquierdo y aún presenta molestias.
