La adquisición de los medicamentos en las unidades farmacéuticas de Cuba se ve afectada desde hace varios años a causa de las dificultades con las importaciones de los fármacos y sus materias primas.
A finales de 2019 la situación se complejizó al extenderse a 15 días sus ciclos de repartición, con el propósito de consumir menos combustible ante las recrudecidas medidas del vecino del norte.
Tal problemática conlleva al malestar de quienes para obtener las medicinas necesarias, se ven obligados a enfrentar interminables colas los días en que se distribuye el producto en cada municipio de Ciego de Ávila.
Y es en estas situaciones cuando verdaderamente tenemos que logra mejor organización, mayor legalidad, adecuada información al público, agilidad en los despachos y sobre todas las cosas, buen trato.
Este último despojado de arrogancia y de mal carácter, solo consciente de la sensibilidad humana que requiere esta actividad para que el cliente, ya sea paciente o familiar,se sienta atendido como merece.
Sí, porque usted puede haber tenido la suerte de comprar todas las medicinas que necesita, pero si las recibió con una cara de pocos amigos, usted se va tan descontento como si no hubiera adquirido el producto.
Por eso me maravilló escuchar a aquella señora:
_No pude comprar ni la mitad de los medicamentos que necesitaba pero no me voy molesta porque esa muchacha me dio una atención esmerada y hasta me orientó que medicina natural podía comprar para sustituir las que no llegaron.
La compañera hablaba de una de las trabajadoras de la farmacia 631 La Guajira en la capital avileña, hacia donde me dirigí no para comprar, sino para comprobar e indagar el porqué de tanta satisfacción a pesar de las carencias.
En primer lugar la administradora recibe las medicinas ante un integrante de la comunidad, y luego de registrarlas, le comunica a todos los allí presentes para adquirirlas, la cifra y el tipo de fármaco en la factura.
Así ante la inconformidad de unos y de la tranquilidad de otros, varias dependientas reciben los pedidos en el mostrador, por lo que se mueve rápido la gran hilera de clientes.
Solo me resta saludar y felicitar tantas alternativas positivas que hacen realidad las 10 avileñas que laboran en la farmacia 631 La Guajira en la capital avileña, y que les permiten cumplir el plan de venta a pesar de la inestabilidad de los productos.
“En esta farmacia no hay quejas por maltrato”, afirma María de los Ángeles Leiva Fiz, una de las más destacadas en la atención a la población, por la rapidez, la idoneidad con que trata al público y sobre todo por su bella sonrisa.
Ante las inevitables colas los días en que se recibe el pedido de medicamentos en las farmacias, derivadas de la baja disponibilidad de los fármacos más demandados, siempre habrá incertidumbre y disgustos entre los consumidores.
Pero ese descontento, por ausencia del producto, es muy distinto a la insatisfacción originada por la escasa cordialidad y la atención esmerada. Si lo duda compruébelo como hice yo en la unidad farmacéutica 631 La Guajira.
Ese idóneo comportamiento, que tanto se merece nuestro pueblo, es la mejor medicina para aliviar preocupaciones, estrés, ansiedad, carencias… es el antídoto perfecto para enfrentar unidos al vecino del norte que tanto disfruta nuestras desdichas.




