Tras varios meses de cierre ante el peligro de la COVID-19, el sector del turismo en Ciego de Ávila no perdió tiempo para el mantenimiento de instalaciones y la capacitación a sus trabajadores.
Con el inicio de la primera fase postCovid-19, los hoteles Ciego de Ávila y Morón, pertenecientes a la cadena Islazul, ya prestan servicios para los clientes nacionales con todas las medidas sanitarias para evitar nuevos casos del virus.
En la provincia de Ciego de Ávila ya abrieron las bases de campismo popular Punta Alegre, Boquerón y Los Naranjos, con ventas de reservaciones en varios municipios, aseguró la delegada del turismo en la provincia, Iyolexis Correa.
Ante el reto de captar divisa para el país, con la debida protección de la salud, hoteles de los cayos Coco y Guillermo se preparan para prestar servicios gradualmente al turismo internacional.



