La industria cubana del reciclaje no se detiene ante la caída de los precios en el mercado mundial en tiempos del Coronavirus
Uno de los recicladores metidos con todos los hierros en la búsqueda de soluciones, es Kendry Mastrapa Dieguez. El ingeniero metalúrgico avileño actúa con conocimiento de causa porque el Coronavirus ha contagiado también la industria del reciclaje, por la caída de los precios de sus productos en el mercado mundial.
«En los mejores tiempos se pagaba a 6 mil dólares la tonelada de chatarra de cobre; hoy, por ejemplo, no rebasa los 3 mil 215 el precio de la más cotizada, la Berry de primera calidad, comprada por la Empresa Exportadora de Materias Primas (Desequip)», explicó quien se desempeña como jefe de operaciones en la Empresa de Recuperación de Materias Primas de Ciego de Ávila (ERMPCA).
Argumentó que, pese a tal nivel de desvalorización, la estrategia emprendida por el colectivo posibilitó exportar más de 195 toneladas y obtener 527 mil 700 CUC, contra un plan de 420 mil 100 de enero a mayo, por concepto de venta de cobre, bronce, aluminio y acero inoxidable.
Lo no reciclable y más preciado
Tanto en Ciego de Ávila, como en Camagüey y Cienfuegos, provincias tomadas como referencia para este reportaje, ha sido determinante pensar como país para la sostenibilidad de la economía, por eso se protegió lo que no es reciclable, pero sí lo más preciado en este sector: la fuerza laboral.
«Trabajamos hoy con el 50 por ciento del personal, aproximadamente. Decidimos dejar en casa a los trabajadores vulnerables a las enfermedades. Para asumir su labor prolongamos la jornada diaria y realizamos movilizaciones los fines de semana, entre otras actividades», explicó Manuel Rieche González, director general de la ERMPCA.
«Esas variantes nos posibilitaron cumplir el plan de exportaciones en unidades físicas y valores, este último al 125,6 %», subrayó el directivo. Mientras que su homólogo camagüeyano, Roger Castillo Rodríguez, afirmó que las alternativas continuarán aplicándose en la etapa posterior a la pandemia, con vistas a entregar una cantidad superior a las 914 toneladas de materiales ferrosos para así aportarle a la nación más de 14 millones de pesos este año.
«Si todos cooperamos resultaría menos compleja la tarea de recuperar las más de 25 mil toneladas de materias primas que entran anualmente a las 21 casas de compra, las cuales, junto a las entregas del sector estatal, de los movimientos juveniles y de las gestiones móviles en las comunidades, son nuestra principal fuente de ingresos», explicó la agramontina Mayrín Molina, especialista en producción.
Además de los tradicionales renglones exportables y para la sustitución de importaciones, en Cienfuegos incorporaron, como alternativas para materializar los valores planificados, el Vanadio que se obtiene en los mantenimientos de las calderas de la central termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, y la limalla de acero recuperada en los distintos procesos fabriles.
De manera que en la Perla del Sur sobrepasaban los 4 millones de pesos de las ventas de desechos reciclados previstas hasta mayo. En tanto, en el territorio avileño alcanzaban los compromisos productivos al 115,8 % y las utilidades ascendían a 2 millones 354 mil pesos, según Yaily Andreu, especialista en Contabilidad.
Alternativas «recicladas» a potenciar
La chatarra de acero, material potencialmente útil en las acerías del país para fabricar la palanquilla o barra, como rubro exportable en la rama de la construcción, ha cedido liderazgo a otros desechos en el proceso de recuperación. «Tenemos volúmenes del material ferroso acumulado en el patio, pero no tuvimos la cantidad suficiente de góndolas de ferrocarril para transportarlo hasta mayo pasado», dijo Kendry Mastrapa.
«Los envases de cristal -ejemplificó– pasaron a la delantera para asegurar la demanda de las entidades de bebidas y refrescos, las fábricas de alimentos y la industria farmacéutica, destinada a esta última recuperamos aquí 30 mil frascos mensuales».
Por su parte, las iniciativas puestas en práctica en Camagüey, incluidas las botellas en el orden de las 93 mil recolectadas al mes, sustituyen importaciones y han contribuido al crecimiento de las ventas de la entidad recicladora.
Crear una cultura del reciclaje constituye la misión principal de Ias Empresas de Recuperación de Materias Primas, la cual deberá sustentarse en múltiples variantes a potenciar para contrarrestar la disminución del fondo metálico, uno de los objetivos estratégicos del programa de desarrollo hasta el 2030.
Clasificar y reclasificar
El Grupo Empresarial de Reciclaje en Cuba aplica una estrategia de trabajo para darle cumplimiento al plan de la economía del presente año, teniendo en cuenta la caída de los precios de los desechos reciclables en la bolsa de valores.
La primera prioridad para incrementar las exportaciones consiste en lograr la máxima clasificación, el mejor procesamiento y la mayor calidad en la selección de los residuos para lograr su comercialización a mejores precios en el mercado mundial.
Alternativas similares -aunque aún insuficientes de acuerdo con las reservas productivas- posibilitaron ingresar al país 29 millones 400 mil CUC, el 100 % de lo planificado, al exportar más de 16 mil toneladas (99% de cumplimiento del plan) de acero inoxidable, chatarra electrónica, plomo y aluminio, en el 2019.
Otras acciones están dirigidas a reforzar con hombres y medios las brigadas de procesamiento de chatarra no ferrosa en las Empresas de Recuperación de Materias Primas de todas las provincias, así como también organizar una brigada para la reclasificación y el aumento del valor agregado de los productos, en la entidad exportadora (Desequip)
Por eso, se impone reciclar con todos los hierros.
(Escrito por Gretel Díaz Montalvo, Ramón Barreras Ferrán y José Luis Martínez Alejo)



