
A otro centenar de féminas se les dio únicamente oxitocina, una hormona segregada por el organismo, señala un artículo divulgado en la revista Maternal-Fetal and Neonatal Medicine.
Al decir de Wray, el resultado fue impresionante. Logramos aumentar significativamente la cantidad de mujeres con un parto espontáneo que evitaban una cesárea de emergencia. No solo en unos pocos puntos porcentuales, sino en cerca de un 17-20 por ciento, expresó.
A propósito de esa pesquisa el equipo propone replicar cuanto antes los resultados en más centros.
En emplazamientos con pocos recursos muchas mujeres mueren en el parto, y una de las razones es porque el alumbramiento se retrasa, reflexionó la experta.
Por tanto, sería maravilloso si las mujeres pudieran seguir este tratamiento para evitar una cirugía, que podría no estar disponible o que cuando puede administrarse no está exenta de riesgos, concluyó.



