En 2015, López recibió una condena de 13 años al ser declarado culpable de los delitos de instigación pública, asociación para delinquir, y ocasionar daños durante la ola insurreccional denominada La Salida, que dejó un saldo de 43 víctimas fatales y cientos de heridos.
Favorecido por una medida sustitutiva de privación de libertad, el cabecilla opositor violó el régimen de prisión domiciliaria el 30 de abril de 2019, durante el intento de golpe de Estado protagonizado por este junto al autoproclamado presidente encargado Juan Guaidó y un reducido grupo de militares desertores.
Tras el fracaso de la intentona golpista, Leopoldo López ingresó en condición de huésped a la residencia del embajador de España en Caracas, desde la cual continuó al frente de la coordinación de planes violentos, como la frustrada incursión terrorista del 3 de mayo último, denominada Operación Gedeón.
Maduro recordó las acciones injerencistas y las constantes violaciones de las disposiciones en materia diplomática por parte del embajador Silva, a quien acusó de despreciar los ‘valores patrióticos y republicanos de Venezuela’.
Asimismo, calificó la fuga de Leopoldo López como una derrota de los factores de la oposición partidarios de las vías del golpismo, la violencia y el terrorismo para concretar su agenda política.



