El clima laboral es más cálido en el primer polo agrícola exportador de Cuba, por el dinamismo de los trabajadores agroindustriales comprometidos a potenciar la delicia de las frutas tropicales y los vegetales con la marca comercial DCballos, desde la central provincia de Ciego de Ávila hacia el mercado nacional y mundial.
Neglis Quesada Sánchez es una obrera que apuesta por el incremento y diversificación de las exportaciones. Desafían ella y sus compañeros los rigores ambientales dentro de las calurosas casas de cultivos protegidos para asegurar el picor del ají, de la variedad Chile Habanero, codiciado por los clientes de Holanda, Francia y Canadá.
El picantón vuelve a ser noticia: la cosecha de 30 toneladas hasta la primera quincena del presente mes, constituyó un impacto productivo, porque algo más de esa cantidad fue comercializada durante el año anterior, y el 2020 es muy joven.
Por eso, la mayoría de las casas están especializadas en la producción de ese tipo de ají, según informó Blanca Nieves Santiago, jefa del módulo agrícola. «Aquí beneficiamos, clasificamos y empacamos el producto fresco», dijo Célida Hernández, al frente del centro exportador.
Las exportaciones no solo pican
Por su genuina frescura natural, recorre el mundo la piña de la variedad MD-2, aunque el carbón vegetal tiene el liderazgo en la tarea de captación de las divisas que necesita el país.
Rememora Domingo Escalante Pérez, director de Comercio Exterior de la Empresa Agroindustrial Ceballos, que la reina de las frutas fue la pionera de la gestión exportadora con la ejemplar conocida por española roja, enviada a los Estados Unidos antes de 1959.
«Nuestra entidad tiene tradición en las entregas al exterior de frutas frescas, jugos concentrados y aceites esenciales de cítricos, pero antes ejercíamos como productores para la exportación, hoy somos productores y exportadores directos…» , afirmó el directivo.
En sus más de 40 años de fundada, la todavía llamaba por muchos empresa citrícola de Ceballos, lidera el polo exportador, la cual cuenta con sus propias riquezas y las de las entidades agrícolas La Cuba, Cubasoy y Arnaldo Ramírez, la ganadera Ruta Invasora, la integral Agropecuaria y otras del sistema de la agricultura, centros científicos y universitarios.
Su aporte conjunto fue superior a las 22 mil 590 toneladas y siete millones 516 mil dólares de ingresos, al 104 y 100 %, de lo planificado respectivamente el año pasado.
Pudo haber sido mayor la contribución, si se hubiesen materializado las cantidades totales prevista del jugo concentrado congelado y del aceite esencial de toronja, el puré de mango, y la piña y el mango fresco, solo cumplieron el carbón y el ají picante.
No obstante, favorecieron las finanzas de la empresa estatal las cantidades extras de papaya sulfitada, puré de guayaba y puré de plátano.
Y es que las exportaciones, como los piñales, tienen «espinas». No cuentan las entidades del polo con los suficientes insumos para desarrollar los cultivos y, cuando éstos están en plena cosecha, escasean los envases, demora el traslado de los contenedores llenos de mercancías y se afecta la calidad por el déficit de medios refrigerados para la transportación de los productos a largas distancias.
DCballos exporta calidad
Aunque DCballos ha podido vender productos tradicionales de cara al bloqueo imperialista, emprende proyectos para implementar nuevas estrategias de comercialización, con la posibilidad de que al productor primario se le conceda un mayor porcentaje de las ventas para adquirir los insumos agropecuarios.
Esa nueva oportunidad, como vía para que la Agroindustrial Ceballos acceda a la capacidad de liquidez, en correspondencia con el índice de 68.77 centavos por cada dólar de ingreso en materia de exportaciones, establecido en el esquema de financiamiento cerrado en divisas, propiciará el crecimiento del polo con la incorporación de las minindustrias y formas productivas del sector campesino.
«Mucho nos falta para tener una oferta diversificada y sostenible», comentó Domingo Escalante y reconoció entre las fortalezas para conquistar el mercado foráneo, el haber logrado una eficiente gestión que facilitó mejores precios para el puré de mango, la piña y el mango fresco, el carbón vegetal y el ají picante, logrando así más dividendos en el indicador de utilidad por producto exportado.
Hoy los precios en el mercado mundial son variables y dependen de los calibres o la calidad de los rubros exportables, según argumentó Escalante Pérez. Puso como ejemplos que una tonelada de jugo concentrado congelado de toronja es cotizada a 3 mil dólares; el aji picante a 2 mil 300; la piña fresca MD-2 entre 700 y 950; el mango fresco y el puré de mango a 900 y 580, respectivamente; el carbón vegetal a 360, y la papaya sulfitada a 200.
Si varios rubros han sido laureados en ferias internacionales, y también se logró sustituir importaciones por casi 14 millones de pesos en 2019, todo parece ser que el polo de Ciego de Ávila seguirá expandiendo las exportaciones por el mundo con el sello de Oro Cubano, distintivo de la piña avileña en el mercado internacional.




