En agosto de este año se anunció la ausencia de poliomielitis en 47 países de la región africana pertenecientes a la OMS, después de cuatro años sin ningún caso.
Según una información divulgada por la OMS, este 2020 puede ser el año más difícil que hayan enfrentado los erradicadores de la poliomielitis debido a la situación por la pandemia de la Covid-19.
En los últimos ocho meses, los servicios de inmunización han sufrido un golpe devastador y se estima que 80 millones de niños menores de un año pueden haber perdido vacunas críticas.
Por este motivo, las enfermedades que pueden prevenirse con vacunas, incluida la poliomielitis, se han propagado en los contextos más vulnerables, señala la OMS.
Precisa que este año se han detectado nuevos brotes en las regiones de África y el Mediterráneo oriental, incluidos Yemen, Sudán y Sudán del Sur.
Se trata de una enfermedad contagiosa causada por un virus que se transmite de persona a persona principalmente por vía fecal-oral o a través del agua y alimentos contaminados; se multiplica en el intestino, desde donde invade el sistema nervioso y puede causar parálisis irreversible en cuestión de horas.
De las personas con parálisis, entre el cinco y el 10 por ciento mueren por la inmovilización de los músculos respiratorios que causa el virus, alertan especialistas.
Asimismo, señalan que por cada caso de parálisis hay entre 200 y mil niños infectados asintomáticos, lo cual hace difícil detectar y prevenir la circulación del virus.
Esta enfermedad afecta principalmente a menores de cinco años, no tiene cura, pero es prevenible mediante la aplicación de una vacuna segura y eficaz, la cual se puede administrar incluso a niños enfermos y a recién nacidos.



