Durante la etapa de aislamiento social, la vecina de la comunidad la Manchuria en el municipio de Majagua en Ciego de Ávila, Candita Hernández Barroso, además de cumplir con el resto de las medidas de prevención, dedica su tiempo a recordar útiles consejos.
Esto hizo posible rememorar historias contadas por uno de sus abuelos y haciendo uso las dotes poéticas que la acompañan desde su etapa de adolecente, la convirtió en la décima a la que dio por título “La Cebolla” y que a continuación te ofrecemos de manera íntegra.
Quiero contar una historia/que de mi abuelo aprendí/y de tanto que la oí/ aún guardo en mi memoria/ Ahora en la trayectoria/ en que la epidemia mueve/ al mundo, que se conmueve/ y está muriendo de tedio/ quizás yo tengo un remedio/ a la COVID-19.
Contó mi abuelo una vez/ que allá en los años lejanos/ sufrió viendo los haitianos/ muriendo con rapidez/ fue una epidemia tal vez/ como esta, o parecida/ pero que no fue atendida/ por ningún facultativo/ se morían, ¿Y el motivo?/ Por causa desconocida.
Solamente se salvó/ uno de aquella barraca/ que en los hicos de la hamaca/ cebolla roja enristró/ Y suavemente inhaló/ noches enteras su aroma/ No piense que es una broma/ esta leyenda criolla, la cáscara de cebolla/ para la gripe se toma.
Aplíquesele la receta/ antes que se acaba Troya/ y combatan con cebolla/ el mal que afecta el planeta/ No pretendo ser profeta/ ni ángel caído del cielo/ Yo, solo busco un consuelo/ y el bien de la humanidad/ ojala fuera verdad/ el remedio de mi abuelo.



