Los jugos de guayaba en establecimientos públicos y la presencia de la atractiva fruta en mercados del municipio de Majagua es una muestra del desarrollo de este cultivo en áreas agrícolas del territorio.
Entre los productores que hacen posible este resultado está el usufructuario de la Unidad Básica de Producción Cooperativa La Manchuria, Adonis Lemus Cárdenas, quien incluyó este cultivo en su finca al tener en cuenta las bondades del fruto.
A las reconocidas vitaminas que nos ofrece, nos comenta el joven productor, agrega que aunque los meses de marzo y septiembre son los más pródigos para la recolección de la guayaba, en ningún momento del año sus plantaciones conocen del ocio.
Las resistentes posturas mediante el método esqueje, obtenido a partir de las propias ramas de sus antecesoras tratadas en viveros especializados, le da esa posibilidad, a lo que se suma el constante desyerbamiento de las áreas y la presencia del agua.
El cultivo de la guayaba, sin lugar a dudas está entre las muchas posibilidades que existen de hacer producir la tierra en función de incrementar la variedad alimentaria, por lo que resulta contradictorio que aun algunos de sus sembradores del suroeste avileño planteen tener dificultades respecto a la comercialización.






