Después de casi siete meses acostumbrados a disfrutar de tardes iluminadas por la luz del sol, con la llegada de noviembre momento previsto para el retorno al horario normal esa posibilidad llegará a su final.
A partir del domingo, primer día del onceno mes del año, comenzará hacerse habitual que la llegada de la noche nos sorprenda en el desempeño de alguna tarea o fuera del hogar, para que después nos parezca que los relojes aceleran el marcado de las horas.
¡Oh las diez! ¡Las once! ¡Casi la media noche! Son expresiones que con la llegada del nuevo horario adquieren carácter cotidiano, y la más evidente muestra la vamos a encontrar luego, registrada en el metro contador correspondiente.
Por tal motivo el retorno al horario normal, de acuerdo con lo orientado por la Oficina Nacional para el Control y Uso Racional de la Energía (ONURE), debe estar acompañado por un concreto formato de ahorro como una práctica de vida tanto en el sector residencial como estatal.
Esas acciones dirigidas a evitar los excesos de consumo, tanto en el municipio de Majagua como en otros territorios que en las últimas semanas fueron calificados de incumplidores, su puesta en práctica demanda de una responsabilidad superior.
Ahorra ahora, no es un simple juego de palabras, es un llamado que nos hace el país y que mediante el acomodo de carga, el estricto control y el respeto del horario pico de 5 de la tarde a 9 de la noche se puede lograr, no des motivo a que el apagón nos extienda sus oscuras alas.



