Los trabajadores de las librerías de Ciego de Ávila celebraron el día de estas instituciones con diversas actividades puertas adentro, a la espera de que la provincia cambie de fase epidemiológica y la población tenga acceso libre para adquirir el texto de su preferencia.
Yanilda Quevedo Cruz, administradora de la unidad Juan Antonio Márquez, de la capital avileña, explicó que un reducido grupo de laborantes realiza por estos días el acostumbrado inventario de fin de año, al tiempo que acondiciona las estanterías y coloca nuevos volúmenes que permanecían guardados en el almacén.
Quevedo Cruz precisó que atienden solicitudes por teléfono de usuarios ávidos por renovar sus lecturas y mantienen contacto por esa vía con los lectores habituales, pero hasta que las condiciones higiénico – sanitarias no lo permitan, no abrirán al público.
Las libreras de la provincia de Ciego de Ávila trabajan arduamente para ofrecer al numeroso público lector nuevas publicaciones, tanto de libros como de revistas, discos y otras opciones gráficas, a la espera de que el estado epidemiológico de la provincia lo permita.



