El último concierto. Buena Fe en Florencia

2
150
Dúo Buena Fe Foto Modesto Gutiérrez Cabo

Estoy en Florencia para el último concierto de la gira de verano de Buena Fe en Ciego de Ávila. Al Taíno ha venido esta noche gente de todos los pueblos cercanos y alguien me dice que no recuerda ver a tantos reunidos aquí este año para ver una agrupación musical.

Entonces me asalta una certeza. Buena Fe ha hecho que la masa aprenda a disfrutar lo que se suele llamar música inteligente, ha ensanchado una brecha para la canción de autor en esta isla, ha modificado el gusto popular en tiempos de entrone de lo tribal y eso indudablemente tiene un enorme mérito histórico en la música cubana contemporánea.

Por ahí ando yo cuando me desaloja las cavilaciones el ¨tum bacatum bacatum¨ del primer tema de la noche y el coqueteo efervescente de un público, que en su mixticidad es quizás, uno de los mayores desafíos de esta gira.

Sin embargo, para la tercera canción ya la multitud se abandona a los acordes eróticos acompasados a la criollez de una audiencia, que ahora hace resonar en todo el Plan Turquino-Bamburanao ¨..son tus nalgas dos joyas del baile, liricas del tacto, poemas escritos, por natura en braille, desbordan espacios, paralizan tiempos…¨

En lo adelante todo es una química musical que trasciende a las primeras filas y encuentra clímax en las zonas donde las luces del escenario no dejan ver, donde los jóvenes bailan y cantan en la complicidad semidifusa que los guajiros como yo disfrutamos más.

En cambio, los coros que se disparan desde todas la direcciones para Ser de sol, No juegues con mi soledad o Volar sin ti dan la dimensión exacta de cuanto se vibra con las melodías y de las ternuras de un pueblo que sabe amar intensamente entre el rio y la montaña.

No sé si por ser la última, pero esta madrugada el saxofón del Alberto Morote ha fascinado más y un muchacho desde el centro del delirio se le confiesa a la melodía: ¨…me rompería en la suerte de verte otra vez no hay peligro evidente de andar tras tus pies, como el canto que vuela tras el ruiseñor…¨

Ese mismo romántico es el que más tarde, ya hecho Tempestad se estremece en ritmo y se define ¨Soy guajiro y me conozco mi giro, no va faltarte la leche, ni el café, ni los huevos, ni la yuca, ni el bistec… la quiero en la sequía y el aguacero, la quiero como diosa para mi cielo…¨

Florencia ha estado simpático y bonito esta noche del último concierto de la gira, que cierra entre agradecimientos, nostalgias prematuras y otra vez esa Música vital, ahora diseminada con Buena Fe en diez pedazos de tierra avileña, para que germinen sanadoras canción fecunda y luz del corazón.

2 Comentarios

  1. Ha sido un placer poder seguir contigo estos 10 memorables conciertos para los avileños que nos llenaron de buena fe y nos demostraron que a los cubanos nos gustan las buenas canciones, no hace falta mas nada. Muchas Felicidades por tus buenas crónicas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*

code