TV Cubana: Los programas que no me perdí en 2017

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Como en años anteriores voy a decir los programas televisivos que no me perdí o grabé por placer en el 2017. Hay otros que he visto y grabado por deber, para escribir sobre propuestas que no he considerado válidas, a esos hoy no los nombro. Aunque no necesariamente por orden numérico, en los últimos meses disfruté de:

LCB: La otra guerra, una propuesta con todos los ingredientes: excelente guion, actuaciones estelares, especialmente la de Osvaldo Doimeadiós, impresionantes fotografía, maquillaje, puesta en escena para que fuera una propuesta  sin deslices.
Vivir del cuento, para reír y pensar, con buenas actuaciones y todos los demás ingredientes de un buen programa más que humorístico.

La ColmenaTV, con reticencia por parte del público hacia el horario nocturno, fue un banquetazo de buen empaque televisivo con dos aspectos especiales: programa de participación con niños y Colmenita por medio.

Unidad Nacional Operativa (UNO), transmitió su segunda  y –desgraciadamente – última temporada, nos llevó a ese género policiaco que tanto gusta en Cuba y que en este caso se hizo de forma coherente y creíble.
Rompiendo el silencio, es una serie actual, bien hecha, con temas que deberían servir para debates en las escuelas, en los que participen padres e hijos.
Treinta y cinco años después de filmada se repuso, Relatos sobre Lenin y como está tan bien hecha, resultó un estreno para una buena parte de los televidentes y para otro el regusto de ver buena televisión.
La serie Zoológico también la usaría como tema de debate en nuestras escuelas porque se adentra com garra singular en la adolescencia y lo hace  con un lenguaje moderno que atrapa a diversos públicos.

El tema de los lunes y jueves de la revista informativa Buenos Días, llevado por Lázaro Manuel Alonso no lo pierdo. El resto de la revista en general está bien, con buenos conductores, adecuadas entrevistas y diversas ofertas. Si de información se trata el Canal Caribe, por alta definición, ha mostrado programas de impacto como Ábaco, Justo en la Diana, Cartas sobre la mesa,  Mundo económico, El mundo ahora, La noticia en la red y La fórmula de la vida, espacios que son retransmitidos en su mayoría por Cubavisión y otros canales.
La revista transmitida durante el paso del huracán Irma, cuando de nuevo en forma eficiente se explotó el periodismo ciudadano, demuestra que en  tiempos de contingencia la TV viste de gala.
El Noticiero Cultural con zonas de crítica permanente suple, en cierta medida, la carencia de estos trabajos en otros espacios informativos. Hasta su aparición sólo Sitio del arte se adentraba en diferentes vericuetos de la cultura y lo sigue haciendo una vez a la semana.
De las carteleras sintonizo siempre Al mediodía, porque además de saber qué pasará ofrece buenas entrevistas y música.
Otro programa de participación que aunque despertó polémica entre el público por la forma de competencia, recibió la aprobación de principio a fin como gran espectáculo, fue Bailando en Cuba que demostró la compatibilidad entre mensajes dirigidos a mejorar nuestra conducta y el entretenimiento.
El Canal Habana no sólo mantiene su sello distintivo: desde que se poncha uno sabe que es la señal capitalina que este año entregó una verdadera joya: Los cazadores de cuentos, con las piezas La cenicienta y luego El gato con botas, dos de las seis planificadas que gustan a los niños y nos asombran a los mayores. Mantienen su nivel de crítica en Hola Habana y el Habana Noticiario, en deportes trasmiten de manera distinta con La jugada perfecta, siempre apetecible, y un sistema de conexión con los televidentes sostenido, hay que aplaudir un colectivo devenido familia.
En el caso de deportes un aparte merece Pavel Otero, comentarista del Canal Habana que se ha adueñado de manera inteligente de la crítica en el Noticiero Nacional.
A la televisión nacional han llegado programas de otras televisoras territoriales como Fresco y sin cortar, de Tunas Visión que se agradece por lo que trata y como lo hace. Quizás existan muchos más.
De Vale la pena y Pasaje a lo desconocido, el primero con casi 25 años y otro con 20 cumplidos el pasado año, escribo en conjunto: ambos funcionan a partir de sus respectivos conductores; si en uno solo existe un fondo negro atrás y la magia se establece por lo que se dice y cómo se hace y el otro tiene un set mínimo donde se  provoca el debate con invitados de lujo, ambos logran hacernos pensar, semana tras semana.
Los teledramas del verano, con algunos estrenos, consiguieron movilizar opiniones, especialmente cuando se insertaron, para el púbico juvenil, en Una calle, mil caminos en el que destaca la introducción amena y didáctica.
Lucas con 20 años en el aire y Cuerda viva con 15, son propuestas que se reciben con placer dentro de los musicales. En ambos deben estar atentos para no repetir formulas que por su uso puedes devenir bumerán.
Los canales educativos tienen buenas ofertas que muchas veces se desconocen, por falta de promoción o por el hábito de buscar en el Cubavisión. En esos espacios se encuentran  Vivir 120,  Signos, La Otra Mirada, Vitrales, Fe de Vida, Letra fílmica, La danza eterna, Pantalla documental, Música y más, Bravo y De tarde en casa, que de una forma u otra  tienen su público, pero pudiera ser mayor.
Clasifican en los programas que persigo La neurona intranquila y La neuronita espacios para adultos y niños respectivamente, competitivos, y altamente instructivos y Clip punto Cu, una amena entrega de música y de crítica que tienen un tan buen como moderno empaque.
No por estar casi de último, desdeño la programación cinematográfica en nuestra televisión. Es variada: se ve cine francés, belga, iraní, fundamentalmente en La séptima puerta, latinoamericano en Cine de nuestra América y cubano en De cierta manera, que sigue siendo la revista más completa dedicada al séptimo arte y que apenas  recibe promoción ni cuando casi estrenan David (es un ejemplo) de Enrique Pineda Barnet. Arte siete ha mejorado sus ofertas, Historia del cine presenta buenos filmes y Cuadro a cuadro sigue siendo un programa singular, mientras El Espectador Crítico mantiene  un especialista para hablar de la cinta que se exhibe y los sábado por el Canal Habana, hay  animados para adultos en X Distante. Y en esa programacion en el género documental, aplausos para la transmisión de piezas por Multivisión, entre las que se encuentra Hoy es la víspera de siempre que pasó sin ningún anuncio.
Desde aquí copio lo que escribí sobre el 2016:

La pupila asombrada una entrega que ensambla buena música con propuestas audiovisuales, comentarios y un tema que apunta siempre a la lucha contra el imperialismo, “aunque no esté de moda”, como se titula una de las secciones.- Telesur, por supuesto. Si se quiere estar no sólo bien sino bonitamente informado, hay que sintonizar ese canal.

Como resumen del resumen: existen programas, series o noticieros que yo nunca hubiera trasmitido. Esos serían los peores, a cada uno en su momento lo dije, pero en este balance prefiero entrar al 2018 con una carga positiva. Hablemos de lo bueno y sí, me permito, repetir una sugerencia: revisar a conciencia la programación.

¿Por qué poner a competir un programa con otro como De cierta manera con La pupila asombrada? No estoy en contra de que compitan pero no como en este caso, dos espacios con buenas propuestas estéticas, con comentarios, secciones que ponen al televidente (al que se debe ganar) a escoger.

Por eso repito: nuestra televisión necesita de coherencia.

En fin no más, deseemos una lluvia de coherencia para la TV (y para todos) y que se continúen haciendo buenos programas. A usted, que lee estas líneas, feliz 2018 y aceptaría con placer que diga su selección, en fin para satisfacerlo trabajan muchas personas, a veces lo logran y otras no.

(Con Información de Cubadebate)

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