
Casi 26 mil toneladas fueron suministradas a pequeñas industrias y al Combinado de Ceballos.
Agricultores estatales y del sector cooperativo-campesino de Ciego de Ávila figuran entre los más productivos de Cuba por haber recolectado más de 40 mil toneladas de tomate en la actual temporada, cantidad muy superior al período precedente.
Casi 26 mil toneladas fueron suministradas a pequeñas industrias y al amplio combinado de Ceballos para la obtención de puré y salsa enlatados, mientras unas 14 mil toneladas ya se distribuyeron en los mercados estatales agropecuarios como fruto fresco y sigue la recogida.
Labriegos de entidades de cultivos varios y colectivos vinculados a la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños aceleran la recolección del vegetal con destino a las fábricas, y se mantienen altos volúmenes por acopiar para la venta familiar en este mes y parte de mayo.
La abundancia de esa hortaliza ha contribuido de diciembre a la fecha a que los precios hayan bajado paulatinamente, con tarifa de dos pesos y 20 centavos la libra frente a ocho o 10 pesos hace tres meses, según explicaron a la ACN dirigentes de la Empresa de Acopio.
Técnicos de la entidad se han visto en aprietos por la carencia de transporte para mover no solo el tomate, sino también la actual contienda de papa, granos, hortalizas y plátanos.
Cooperativas de producción agropecuaria y de créditos y servicios están garantizando el 90 por ciento del total del tomate plantado en el territorio avileño, tanto para la maquinaria fabril como las minindustrias y los mercados estatales, informó Hanoi Sánchez Medina, presidente de la ANAP en la provincia.
La provincia sembró dos mil 500 hectáreas de ese nutriente, la mayoría por anapistas, quienes alcanzan rendimientos superiores a las 15 toneladas por hectárea, volumen apreciable, según los agrónomos.
El municipio de Majagua es uno de los más destacados de la Isla, pues sus 20 cooperativas plantan este vegetal cada año y con buenos resultados, colectivos que siempre sobresalen como el Orlando González, Orlando Expósito y Reinaldo Maning, que nunca bajan de las 20 toneladas por hectárea y son vanguardias nacionales.






