En el texto, los activistas señalaron que esa política hostil ‘afecta todos los sectores, la salud pública, la educación, la cultura…, de forma que ninguna esfera de la vida cotidiana escapa a su impacto negativo’.
Asimismo, indicaron que por su naturaleza extraterritorial, ‘la persecución permanente de transacciones financieras cubanas y de operaciones bancarias y de crédito con Cuba a escala mundial se intensifica, lo que causa graves perjuicios a la economía del país’.
La Coordinadora manifestó la firme condena ‘a ese bloqueo cruel que, no contento con golpear a la población, se burla del Derecho y las normas del comercio internacional, impone normas a las relaciones del mundo con Cuba y contraviene los principios fundamentales de la carta de Naciones Unidas’.
Por otro lado, la declaración emitida tras el encuentro también demandó la restitución a Cuba del territorio de la base naval de Guantánamo, ocupado ilegalmente por Estados Unidos.
Asimismo, abogaron por el fin del financiamiento norteamericano a programas de injerencia política y desestabilización, así como a grupos contrarrevolucionarios.
Los activistas estimaron necesaria ‘la indemnización por los Estados Unidos de los daños económicos y humanos ocasionados al pueblo cubano con el bloqueo, y con todas las agresiones cometidas desde hace más de 50 años’.
La Coordinadora se pronunció además para condenar la política de injerencia imperialista de Washington hacia América Latina y su nueva ofensiva neoliberal.
‘Nos solidarizamos con esos pueblos de América Latina que luchan por su autodeterminación’, indicaron.




