Quebrantos

Por los laberintos de la economía escapan suman millonarias.

Cuando mencionan el nombre de alguien que se ensañó con casi Cuba entera, rememoro la letra de una canción que ya no ocupa la lista de los éxitos musicales del momento, pero sí refleja en parte la realidad de la situación que vivimos y cito: “usted es la culpable de todas mis angustias/ de todos mis quebrantos…”.   

El huracán Irma fue feroz. Derrumbó 4  231 viviendas en la provincia de Ciego de Ávila, arruinó cultivos, sacrificó animales, derribó árboles y fue objeto de sátira por haber sido “huésped” ingrato en los destinos turísticos cubanos.

También es muy cierto que antes del desastre natural acaecido en septiembre último, la economía cubana cerraba sus estadísticas del primer semestre del pasado año con un grupo de empresas incumplidoras de los planes productivos y económicos. Por lo tanto, la sequía, el ciclón y las lluvias no solo han sido los culpables de los quebrantos económicos.

De todos modos, los avileños remotorizaron la economía y pusieron en marcha la etapa de recuperación desde el último cuatrimestre del 2017. Así las ventas netas de productos y servicios concluyeron la etapa con casi el 100 por ciento de cumplimiento, a pesar de que unas décimas porcentuales les faltaron al plan provincial para llegar a la meta, debido en lo fundamental a 22 empresas incumplidoras.

Varios centros descuidaron el comportamiento de las utilidades planificadas y unos cuantos sobrepasaron este acápite, algunos de ellos a más del 700 por ciento. Si malo es no llegar, funesto es desenfrenarse como las formas de gestión con pérdidas económicas y las que pagan más salarios y logran menor cantidad de bienes y servicios producidos.

Por esos laberintos escapan cuantiosas sumas que debieran convertirse en ingresos y ganancias para el sistema empresarial; sin embargo, devienen pérdidas por casi 16 millones de pesos las contabilizadas en solo cuatro entidades de Ciego de Ávila.

Y justamente en esas y otras empresas de subordinación nacional –no pocas de ellas reincidentes por años en el deterioro de los índices de la evolución del país–, debe amarrarse bien corto el control por llevar tales formas de gestión el mayor peso de la economía avileña que también quiere beber en la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto.

José Luis Martínez Alejo

José Luis Martínez Alejo

Periodista

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