Con ternura y profesionalidad los especialistas del servicio de Neonatología del Hospital Doctor Antonio Luaces Iraola, de Ciego de Ávila, promueven el uso de la lactancia materna en las madres que amantan a los pequeños atendidos en ese servicio.
La doctora Anaiskra Meisoso Valdés, Especialista de Segundo Grado en esa rama médica, dijo que a las primerizas se les enseña la importancia vital de esta leche para la salud de ambos, a corto y a largo plazo de la vida, y el por qué debe ser exclusiva hasta los seis meses de vida.
La experta en Neonatología con más de 20 años de experiencia, añadió que de igual manera el equipo instruye a las progenitoras en las técnicas correctas de la lactancia, desde la posición adoptada, hasta como deben alimentarse e hidratarse para tener la leche necesaria.
Meisoso Valdés, enfatizó en que la familia debe jugar un papel decisivo en esta etapa para que la madre esté confiada y el proceso fluya satisfactoriamente, pero sucede que en algunos casos las abuelas hacen lo contrario, basadas en que el niño tiene hambre porque no se llena.
La alimentación natural no tiene sustituto, es el alimento más adecuado y saludable para el bebé durante los primeros meses de vida porque proporciona los nutrientes que necesita para su adecuado crecimiento y desarrollo, adaptándose perfectamente a su función digestiva.
A través de la leche materna el lactante amamantado se protege de un gran número de enfermedades: infecciones respiratorias como catarros, bronquiolitis, bronquitis, neumonía, otitis y diarrea y de otros padecimientos en edad adulta como la diabetes, la hipercolesterolemia, las coronariopatías y el cáncer.
Esta alimentación exclusiva favorece la liberación de la hormona del crecimiento y un óptimo desarrollo cerebral, fisiológico, disminuye o retrasa la aparición de problemas de tipo inmunológico, se relaciona con la inteligencia cognitiva y emocional y transmite al bebé seguridad afectiva, lo cual repercute en su autoestima y en su empatía hacia las necesidades de las demás personas.
De igual manera disminuye el riesgo de muerte súbita, de sobrepeso y obesidad, de enfermedad celíaca (intolerancia al gluten), de los efectos nocivos de los contaminantes ambientales y de maltrato infantil.
La leche materna está siempre preparada y a la temperatura adecuada, presentando en todo momento perfectas condiciones higiénicas.
El calostro (leche de los primeros días) contiene gran cantidad de proteínas, vitaminas e inmunoglobulinas (defensas) que pasan a la sangre a través del intestino del recién nacido y es suficiente para alimentar al recién nacido, puesto que su estómago es muy pequeño y sus necesidades se satisfacen con pocas cantidades y en tomas frecuentes (de 8 a 12 tomas diarias aproximadamente).







