
De 2013 a la fecha Ciego de Ávila envió a Europa más de tres mil 700 toneladas de la reina de la frutas a Europa.
Los piñeros del sur de Ciego de Ávila disponen de más de 600 hectáreas y continúan incrementando uno de los principales proyectos cubanos para los mercados, la industria y la exportación, con vistas a favorecer la economía nacional.
Agricultores estatales son los encargados de la siembra, cultivo y cosecha de un nutriente muy demandado en Cuba y en el exterior por la calidad del fruto, aunque el huracán Irma y los posteriores daños de los últimos meses atrasaron el fomento y perjudicaron acopios, explicó el ingeniero Reinaldo de Ávila Guerra, director de la Unidad Empresarial de Base dedicada a esa labor.
La más apetecida en el continente europeo es la especie MD-2, introducida en la tierra avileña desde 2012 y donde único se cultiva en la Isla, de la cual existen más de un centenar de hectáreas, mientras las restantes superficies están cubiertas por la variedad Española Roja, extendida asimismo a otras provincias.
Ávila Guerra subrayó que disponen de abundantes posturas, recursos técnicos y deseos de trabajar, entre tanto las pequeñas fábricas y el combinado de Ceballos procesan actualmente el fruto de la Española Roja para su comercialización en los mercados locales, el turismo, las placitas y otros puntos de venta.
Especialistas de la Agricultura destacaron que disponer de dos tipos de piña es una gran ventaja, pues la MD-2 ha llegado a 88 toneladas por hectárea, mientras la otra no pasa de 25 toneladas en igual superficie, pero es más más resistente al cambio climático y demanda menos insumos.
Con motivo de radicar en el sur avileño los mayores piñales, se montó allí una pequeña industria que lleva por nombre Ernesto Che Guevara, que diariamente envasa con trozos de piña en almíbar un total de mil 300 latas de 3,2 kilogramos cada una y otras cuatro mil de medio kg, muy deseadas en todas las provincias.
Las ventas avileñas de frutas frescas de forma natural o en conservas tienen su presencia en polos turísticos, como Jardines del Rey, Varadero, La Habana y en otros lugares, lo cual motiva ingresos monetarios destinados al progreso agrícola.
De 2013 a la fecha Ciego de Ávila envió a Europa más de tres mil 700 toneladas de la reina de la frutas a España, Italia y Francia de la llamada MD-2, certificada con la norma internacional Global-GAP, que sobresale por sus cualidades al ser más dulce y jugosa que la otra, tiene mayor tamaño, presencia y elevada viscosidad del líquido.
La ananás destinada al comercio exterior se manipula con cuidado desde el campo hasta el centro de beneficio, donde se clasifica de acuerdo con su calibre, acidez y color homogéneo, para después empacar y que llegue bien a su destino final, indicó Pedro Díaz, ingeniero de la Agricultura.
El fruto no apto para el mercado externo se procesa como dulce en forma de segmento mediante una pequeña industria, que también elabora néctares y mermeladas para su distribución en el mercado interno y en el sector turístico.






