Indicó que las reuniones sostenidas con dirigentes opositores avanzan, por lo que pidió el apoyo de todo el país a estas conversaciones.
Consideró los encuentros como una oportunidad para la paz y el entendimiento, con el fin de buscar soluciones entre los venezolanos, como parte de un diálogo soberano que permita la recuperación de la economía nacional.
La vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, reiteró que este lunes se conformaron ocho mesas técnicas complementarias, tal como establece el acuerdo firmado por las partes.
Con un plazo de 20 días para rendir un informe sobre la evolución del trabajo realizado, las mesas técnicas están relacionadas con las garantías electorales y la representación proporcional, en torno al Consejo Nacional Electoral, además de la soberanía e integridad territorial, los derechos sociales, servicios públicos y migraciones, así como los movimientos sociales y partidos políticos.
El equilibrio institucional y los derechos políticos, unido a una comisión económica y otra para la verdad, son áreas temáticas de las mesas técnicas conformadas.
El pasado lunes el Gobierno y la oposición firmaron el acuerdo para la instalación de la Mesa Nacional de Diálogo por la Paz, de conformidad con los principios de soberanía y autodeterminación del país sudamericano.
Reunidos en la Casa Amarilla (sede de la cancillería), por parte del Gobierno firmaron la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el victitular para la Comunicación, Cultura y Turismo, Jorge Rodríguez, quien es además el jefe de la delegación en los diálogos.
Como representantes de los partidos de oposición suscribieron Claudio Fermín (Soluciones para Venezuela), Timoteo Zambrano (Cambiemos), Luis Romero (Avanzada Progresista), Felipe Mujica (Movimiento al Socialismo) y posteriormente Javier Bertucci (Esperanza por el Cambio).
Los acuerdos suscritos entre el Gobierno y la oposición establecen seis puntos, entre los que destacan la incorporación del Partido Socialista Unido de Venezuela a la Asamblea Nacional y la defensa de los derechos legítimos sobre el Esequibo, como contempla el Acuerdo de Ginebra de 1966.
Firmaron además por el rechazo a la aplicación de represalias económicas contra el país, violatorias del Derecho Internacional, y se propuso instrumentar el programa de intercambio de petróleo por alimentos, medicamentos e insumos para servicios básicos, en concordancia con los mecanismos técnicos existentes en el Sistema de Naciones Unidas.







