El Ocaso del Unicornio

El Ocaso del Unicornio /Foto www.republica.com

Con 45 años sobre las espaldas, su existencia es azarosa, pues depende de lo que puedan lograr los médicos.

Luego del tratamiento exitoso por una lesión inicial en la pierna derecha, se descubrió otra más profunda y aparentemente irreversible, lo que unido a su edad, puede ser en extremo nocivo para la salud.

Ahora lo cuidan los mejores especialistas y hasta le pusieron guardia permanente…ahora que puede ser muy tarde, pues es el último rinoceronte blanco del planeta.

Desde la mayor reserva de Kenya languidece el valioso ejemplar de la vida silvestre, representante de una de las miles de especies que el hombre ayudó a extinguir.

Aparte de Sudán, que así se llama el paquidérmico unicornio, solo quedan dos hembras en el mundo, también envejecidas.

Las únicas esperanzas se cifran en exiguas espermas almacenadas en Alemania, para un intento posterior con técnicas de inseminación artificial.

Pero parece tarde y casi nunca, cuando todo pende de un hilo, el final es feliz.

…Antes pudieron conservarlos quienes cazaban por su cuerno al resto de los rinocerontes blancos en las llanuras africanas.

Pero se repite la historia absurda de la extinción de especies; pasará con otras, y si no cambiamos, la última puede ser el hombre.

Sergio Baños Aguiar

Sergio Baños Aguiar

Periodista

Un comentario sobre “El Ocaso del Unicornio

  • el 5 marzo, 2018 a las 12:28 pm
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    Como bien dice el artículo: “…que el hombre ayudó a extinguir.” Y ahora lo quieren cuidar.

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