
Los avileños pavimentan los últimos 3,7 kilómetros que unen a los municipios Majagua y Jatibonico.
La Carretera Central, principal ruta de transporte automotor en Cuba y otras de interés nacional, reciben acciones de rehabilitación en varios tramos de Ciego de Ávila, como parte del programa de mejoramiento de los viales, la mayoría en mal estado.
Ernesto Ríos Cruz, director provincial del Centro de Vialidad, informó a la Agencia Cubana de Noticias que se pavimentan los últimos 3,7 kilómetros que unen a los municipios Majagua, de Ciego de Ávila, con Jatibonico, de Sancti Spíritus.
Se vierten, además, 250 toneladas de mezcla asfáltica en el crucero Quesada, de la localidad de Baraguá, también en carretera central, donde fueron retiradas todas las deformaciones de la vía con la máquina de fresar asfalto, explicó Ríos Cruz.
La gran cantidad de grietas y baches impedía la correcta circulación de los carros por ese camino, que es atravesado por una línea ferroviaria, agregó el directivo.
Otras inversiones de este año, ya concluidas, son el mejoramiento de dos kilómetros en la ruta que enlaza a Majagua con el poblado de Tamarindo, en Florencia, y un kilómetro de los cinco previstos en Turiguanó, en el norte avileño, puntualizó la fuente.
En el pedraplén de 41 kilómetros, que conecta a cayo Coco, en Jardines del Rey, al norte de Ciego de Ávila, con Jigüey, en Camagüey, se trabaja en la pavimentación de los casi dos kilómetros que faltan para llegar al límite con el territorio agramontino, obra dirigida a potenciar el desarrollo del turismo, dijo Ríos Cruz.
Raúl Díaz Gualdarrama, director del Centro Nacional de Vialidad, en reciente visita a la provincia avileña declaró a la ACN que para el mejoramiento vial de este año fueron asignadas 978 mil toneladas de asfalto, de ellas ocho mil son para Ciego de Ávila y 104 mil toneladas se emplean en los segmentos más dañados de la Autopista Nacional.
La cifra para la Autopista todavía es insuficiente por las afectaciones que muestra, pero es 2,3 veces más de lo que se utilizó en 2017 y se emplea en la supresión de fallas tales como agrietamiento, baches, ondulaciones y el cambio de las estructuras más deterioradas del pavimento, añadió Díaz Gualdarrama.







