

Los municipios más destacados fueron Chambas, Primero de Enero, Ciro Redondo, Florencia, Majagua y Ciego de Ávila.
El mejoramiento de los pastos por las oportunas lluvias en la provincia de Ciego de Ávila se tradujo en más de tres millones de litros de leche de vaca entregados a la industria láctea durante los primeros cuatro meses del año.
La cantidad recolectada, cifra todavía por debajo de las necesidades, representó el 10 por ciento de sobrecumplimiento de lo previsto, e incluyó las dos pasteurizadoras y la distribución a la población mediante la contratada en bodegas, según especialistas de este sector.
Los ganaderos estatales y del sector cooperativo-campesino que más aportaron fueron los de los municipios de Chambas, Primero de Enero, Ciro Redondo, Florencia, Majagua y Ciego de Ávila, según el Puesto de Mando de la Delegación Provincial de la Agricultura.
Aproximadamente el 80 por ciento de la leche recolectada correspondió a los colectivos de producción agropecuaria y los de crédito y servicios, no obstante la carencia de recursos como alambre de púas, puntillas y postes para cercas, mientras en algunos lugares el agua para los animales se transporta en camiones cisterna, explicó Frank Güemes, funcionario provincial de la ANAP.
Entre las entidades se distinguen la Patricio Sierralta y la integral El Mambí, que disponen de los mayores hatos, mientras las agrupaciones anapistas aprovechan al máximo el pastoreo, la paja y el cogollo de la caña de azúcar, desechos muy valiosos en los centros de acopio de la rama azucarera, explicó Leonardo Pérez Rodríguez, ingeniero en el sector ganadero.
El pasado año la existencia total de los rebaños disminuyó en Ciego de Ávila en unas 13 mil 600 cabezas y las reproductoras en cuatro mil 200, afectadas en lo fundamental por la alta tasa de mortalidad, que alcanzó la cifra de nueve mil 749, según las estadísticas.
Pecuarios avileños trabajan en el mejoramiento genético acorde a los lugares de explotación, la incorporación a los programas en la cría artificial del ternero y la importancia de los puntos refrigerados para el acopio del alimento, indicó Pérez Rodríguez.
Uno de ellos es Rolando Chinea, de Chambas, quien durante los 365 días del año atiende sus rebaños, suministra leche de calidad a la industria y vende animales a la industria cárnica.
Precisa que “todo lo que hagamos en la sustitución de leche en polvo es meritorio, pues así fortalecemos la economía nacional, aunque muchas veces hay déficit en la transportación del vital líquido, debido a que la pasteurizadora dispone únicamente de camiones con 30 años o más de explotación”.






