
A pesar de la voluntad de los agricultores, este nutritivo y subsidiado alimento todavía es insuficiente en la mesa.
Alrededor de seis mil toneladas de frijoles logró Ciego de Ávila de octubre a mayo, volumen similar al período anterior.
Agricultores vinculados a los sectores estatal y cooperativo-campesino, empresas de cultivos varios y otros colectivos sembraron más de cuatro mil hectáreas en suelos fértiles y con semilla de calidad, aunque las lluvias de abril y mayo han afectado el grano por falta del oreo.
El esfuerzo de los cosecheros fue determinante al aportar como promedio 1,5 toneladas de frijol por hectárea, tanto del negro como del rojo y el blanco, aunque en algunos municipios hubo rendimientos superiores, explicó a la ACN Orlando Pérez Pedreira, delegado de la Agricultura en la provincia.
Antes de las precipitaciones iniciadas en abril, las técnicas de riego empleadas fueron la aspersión, microaspersión, goteo y drenaje subterráneo, acotó el ingeniero Carlos Blanco, director de la empresa de cultivos varios La Cuba.
Otras agrupaciones sobresalientes son la Arnaldo Ramírez, El Mambí y Cubasoy, mientras las fuerzas “anapistas” contribuyeron con el 70 por ciento del total producido y todavía hay leguminosa por recoger, dijo Frank Güemes, funcionario de la rama campesina.
Ciego de Ávila posee solamente un secadero de este grano y radica en el municipio de Bolivia, mientras la mayoría de los cooperativistas tienen que ventilarlo en carreteras, techos o en otros lugares.
A pesar de la voluntad de los agricultores, este nutritivo y subsidiado alimento todavía es insuficiente en la mesa cubana, máxime cuando en los puntos privados y carretilleros avileños los precios se mantienen entre 10 y 13 pesos la libra, aunque en los mercados estatales la tarifa es inferior.
Según datos oficiales, en el presente año se prevé acopiar en el país para el encargo estatal, 50 mil toneladas de frijoles, de las 70 mil que se necesitan con vistas a satisfacer la demanda de ese destino.






