

Los agroazucareros de los cuatro centrales avileños produjeron más de 107 mil toneladas del dulce alimento.
La actuación con rigor y organización durante unos cuatro meses y medio de labor, constituyó uno de los mayores esfuerzos de la presente zafra en Ciego de Ávila, que no pudo desarrollarse a plenitud por la adversa situación climática.
Los agroazucareros de los cuatro centrales avileños tuvieron que paralizar su maquinaria fabril y la agrícola, y en estos momentos se encuentran en fase de liquidación del crudo en las centrífugas, después de haber producido más de 107 mil toneladas del dulce alimento, se informó a la ACN en la Sala de Control de Zafra.
Los primeros ingenios en detener la molienda fueron el Enrique Varona y Ciro Redondo, mientras les siguieron el Ecuador y el Primero de Enero, debido al exceso de humedad por las lluvias de marzo a mayo.
Eduardo Larroza Vázquez, director general de la Empresa Azucarera, informó que siguen recolectando los últimos volúmenes que se encuentran en las plantas moledoras, en tanto avanza la limpieza y reorganización de las áreas industriales, combinadas, camiones y otros medios para preservarlos, con vistas a la venidera cosecha.
Puntualizó que una vez terminadas esas labores, dirigentes e innovadores acometerán de inmediato el cumplimiento de la Norma técnica 52 del Grupo Empresarial Azucarero, consistente en la limpieza, desarme y conservación de los quipos y otros medios, para más adelante empezar las reparaciones con vistas a la próxima zafra.
A partir de que cada Unidad Empresarial de Base termine en el tiempo establecido la regla tecnológica, se dará paso a las reparaciones para despejar todos los cuellos de botella de la reciente contienda y sus parámetros de eficiencia y calidad de la producción.
El ingeniero Idalberto Ferrer, director del Ecuador, precisó que jamás había enfrentado una cosecha y molida con tantos obstáculos naturales, primeramente por los destrozos del huracán Irma y luego por las constantes precipitaciones de los últimos meses, que han provocado hasta inundaciones como lo sucedido en el municipio de Primero de Enero.
La alta saturación de los suelos y la mala calidad de la materia prima hacia las fábricas, son dos elementos que han conspirado contra las reglas potenciales de molienda, el rendimiento industrial y la entrega de energía al sistema electroenergético nacional, según opinaron los especialistas.






