Lianny, ciencia y vida

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La investigadora avileña pasa horas en el laboratorio, tras el microscopio/Foto Cortesia de la Entrevistada

Tal vez su aspecto físico no se corresponda con el estereotipo imaginado de una científica, pero lo cierto es que Lianny Pérez Gómez, a sus 26 años de edad, ya forma parte del equipo de investigadores del Centro de Bioplantas de Ciego de Ávila.

Este mes acaba de ganar un importante reconocimiento: el Premio Anual Provincial de la Academia de Ciencias de Cuba por su trabajo “Extracto acuoso de moringa oleifera como bioestimulante de plántulas de piña MD2 en fase de aclimatización”.

Lianny recibió el Premio de la Academia de Ciencias de Cuba

A finales de año también fue reconocida con el Premio del rector al mejor investigador joven, que otorga la Universidad Máximo Gómez Báez, de Ciego de Ávila, por los resultados del año de trabajo en el sector investigativo.

Su apariencia frágil  no se corresponde con su fuerza y voluntad para emprender difíciles tareas, hasta graduarse de Licenciada en Química en la Universidad Martha Abreu, de Villa Clara, en el año 2016.

¿Qué te hizo escoger esa carrera universitaria?

“Por la influencia que tuve de Gisela, mi profesora de Química en el preuniversitario de ciencias exactas Ignacio Agramonte. Ella explicaba la materia de una forma tan diáfana, que me motivó mucho y me enseñó a amar esa ciencia” asegura la joven.

Lianny ha vivido siempre en un pequeño poblado cercano a la ciudad de Ciego de Ávila denominado Jicotea. Es hija única de un padre dedicado a la ganadería, y una madre ama de casa.

Al graduarse se te otorga una plaza laboral en el Centro de Bioplantas. ¿Cumplía esa ubicación tu expectativa? 

“Si, Siempre quise trabajar en una institución de investigaciones, pues hice las prácticas en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Camagüey y mi tesis de grado se vinculó con una investigación en el área de producción de vacunas para animales” dice Lianny.

¿Pero ahora eres una investigadora con otro perfil?

“Así es. Me sorprendió vincularme con el mundo de las plantas que hoy me gusta, es un impulso al levantarme todos los días para hacer un trabajo que me gusta, me hace feliz y que no lo siento como un peso”.

En el Centro de Bioplantas integras un equipo de distintas especialidades ¿Es una integración armónica?

“Sí, nos retroalimentamos todos. Los biólogos, los agrónomos están al tanto de la fisiología de la plantas, de las producciones a nivel de campo, y yo trato de ver el fundamento de las cosas a nivel molecular”, relata la Licenciada en Química.

“Me ha cautivado el mundo de las plantas al trabajar en proyectos vinculados a la obtención de extractos bioactivos de origen vegetal y se pueden usar como bioestimulantes, biopesticitas en otros cultivos de interés y de esa forma reducir el uso de fertilizantes químicos y pesticidas, que traen carga contaminante para el medio ambiente, además, favorecen la producción de alimentos y materias primas de alto valor agregado”.

Lianny discute a finales de este mes la maestría en Agrobiotecnología con el tema “Uso de extratos crudos de bromelina, extraídos de tallos de piña proveniente de residuos de cosechas como acondicionador de semillas de pimientos”.

A ella le seduce el proceso de investigación, que a veces le demanda pasar noches y madrugadas realizando ensayos bioquímicos. No se desanima cuando un estudio no da el fruto esperado y entonces insiste con otras técnicas, en la búsqueda de un resultado favorable.

Pero no sólo se siente cautivada por la química y sus misterios, pues a Lianny le gusta hacer manualidades, tratar de dar vida a objetos decorativos, a partir de materiales reciclables.

Y en esta actividad también evidencia talento, pues ha sido premiada en Concurso de la Mujer Creadora.

De su personalidad destaca su carácter mezcla de dulzura y firmeza, sus buenos modales y su forma de vestir juvenil y sencilla.

¿Qué preferencias tienes fuera del trabajo?

“Escuchar música romántica, bailar, ver películas del género drama romántico y  hacer turismo para conocer diferentes ciudades” dice con desenfado.

Lianny tiene la capacidad de saber compartir su escaso tiempo libre entre estudiar las materias de su maestría y el idioma inglés, ir al gimnasio, compartir con sus amistades en restaurantes y cafeterías y hasta asistir al estadio para apoyar al equipo de béisbol de su provincia, Los Tigres.

Sueños y proyectos tiene muchos esta joven avileña, convertida en investigadora científica, con conciencia plena de que trabaja cada día por el mejoramiento de plantas, que cuando sus cosechas rindan más, mejorará la alimentación de la población y  esa es una obra de gran valor.

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