La renovación de nuestra Constitución se ha diseñado a través de un largo proceso de consulta con el pueblo.
El debate está en la calle. Es la voz del pueblo la que, alto y claro, opina, propone, hace uso de su derecho para, a través de leyes y disposiciones, hacer una Patria mejor para todos.
Suficiente tiempo tendremos los cubanos, los que vivimos en la isla y quienes están fuera temporal o definitivamente, para estudiar el Proyecto de Constitución de la República de Cuba y luego emitir nuestros criterios, los cuales serán recogidos para su posterior análisis.
Por eso el documento editado para su conocimiento, es el texto más leído y estudiado por estos días en Cuba. Ya en las primeras consultas hechas se aprecia que los cubanos tienen conciencia de su responsabilidad de confeccionar una Carta Magna que responda a la mayoría en el empeño de sostener la Nación con leyes y preceptos adecuados a esta época.
El máximo líder de la Revolución Cuba, Fidel Castro, lo expresó en su concepto de Revolución “Cambiar todo lo que debe ser cambiado”. Por eso en la actualidad se hace necesario transformar conceptos, ideas, leyes, que mejoren nuestra sociedad desde la Constitución de la República de Cuba porque esta rige la política, la economía y la sociedad en que vivimos, de ahí la importancia de que sea adecuada la presente y el futuro del país.
La renovación de nuestra Constitución se ha diseñado a través de un largo proceso de consulta con el pueblo, que lo hace democrático e inclusivo, que nos da igualdad de derecho a cada ciudadano nacido en Cuba, para proponer quitar, agregar, esclarecer, cada párrafo de su contenido.
Es la voz del pueblo, la mayoría, la que dará redacción final a su renovada Constitución de la República para tener un escalón más firme en el ascenso al país soñado por Fidel y todos los que a lo largo de la historia, han luchado por la independencia de Cuba.




