Ciego de Ávila tiene entre sus identificativos a la piña, esa deliciosa fruta que se cosecha con facilidad en las llanas y fértiles tierras de esta provincia.
Codiciada en los mercados y de preferencia en lugares donde se vende elaborada, casi siempre en forma de jugo, dulce o la típica piña colada, con ron o analcohólica.
Sin embargo, no se encuentran platos, dulces o salados, confeccionados con piña, a pesar de lo delicioso que resulta al paladar la combinación agri-dulce de su jugo.
En Ciego de Ávila y en alguna otra ciudad de la provincia debía existir un restaurante especializado en la confección de un menú con la piña como centro de cada preparación.
La mezcla de carnes con la piña es muy aceptada, tanto como la liga de vegetales con porciones de la fruta o su jugo, y la amplia gama de dulces que se pueden hacer.
Conocida también como ananá, la fruta de la corona verde es aprovechable hasta su cáscara, con la cual se hacen deliciosas bebidas de varias formas.
La Asociación Culinaria de Ciego de Ávila está capacitada para apoyar la sostenibilidad de un centro gastronómico especializado en ofertas a base de piña.
Sus chefs saben confeccionar un menú de este tipo y también crear platos nuevos, con ingeniosas decoraciones que le aporten identidad avileña.
Ahora que la capital avileña se renueva, que su Parque de la Ciudad se llena de hermosos locales para el expendio de comidas, es una buena oportunidad de situar a la piña en el centro de sus ofertas.








