
El joven argentino dijo que en La Habana se enconntró con dos palabras, la honestidad y la austeridad, y a decir que Cuba es también solidaridad y dignidad.
Estuve casi un mes en La Habana en el Hospital Hermanos Ameijeiras por una patología que en Argentina declaraban incurable; estuve en principio tres ocasiones y la última fue cuando me dijeron que me había curado, cuenta en exclusiva a Prensa Latina este joven, feliz de volver a su vida. Atrás quedaron los dolores.
Estoy agradecido porque en Argentina era un caso perdido y aun los médicos no saben cómo sucedió, el equipo de profesionales en La Habana, incluso para tratar las patologías más difíciles, es de vanguardia en el ámbito internacional, subrayó.
Nunca me sentí tratado como el extranjero, ni diferenciado ni siquiera aún con un tratamiento pagado, hacia la misma cola que todos, remarca el joven, quien agradece una y otra vez a los que le salvaron su vida por la patología que tenía: neuralgia.
Estoy estudiando derecho, pude recuperar mi carrera, antes tomaba medicamentos todos los días y no podía ir a clase. Hoy me siento vital, corro en la mañana cinco kilómetros, hago deportes, subraya y agradece a todo el equipo y al doctor Carlos Cobas, una eminencia que debería ser premiado, resalta.
Sus palabras no alcanzan para agradecer y hace pocos días lo hizo a través de un mensaje donde pide a dios bendecir a esa nación caribeña ‘porque esa tierra literalmente me salvó la vida’.
‘Cuando en mi propio país se negaban a tratarme una rara enfermedad que me aquejaba e impedía mi libre funcionamiento en mis tareas cotidianas trabajo y estudio, Cuba me abrió sus puertas’, enfatizó.
Pese a que mi cuadro era grave y la medicina argentina no daba buen pronóstico, el jefe de neurociruja Carlos Cobas, no paró hasta encontrar la forma de alivia mi dolor crónico, destacó el joven.
Desde aquí JuanPi envía un abrazo a todos los que lo ayudaron, a los servicios médicos cubanos, a la embajada de la isla en Argentina y al equipo de médicos del Ameijeiras.
Llegué a La Habana y me encontré con dos palabras, la honestidad y la austeridad, pero hoy me atrevo a decir que Cuba es también solidaridad y dignidad, declaró a Prensa Latina.




