Ciego de Ávila tiene mucho que agradecerle a uno de sus hijos, el músico, compositor, cantante y director de orquesta, Arnarldo Rodríguez, nacido en el poblado naranjero de Ceballos, quien un día le pidió a su pueblo querido visa para la ciudad, como dice en una de sus canciones, y su fue para La Habana a realizar sus sueños.
En la capital de Cuba terminó estudios, formó su orquesta El Talismán y trascendió con su música, única y original.
Ni la fama, ni el talento, ni la preferencia del gran público han hecho que Arnaldo olvide su pueblo, su provincia, su raíz.
Y cada año organiza el Festival de Música Fusión Piña Colada, que este año ha hecho derroche de grandes cantantes y agrupaciones, para disfrute de los avileños.
Conciertos de Orisha, Descemer Bueno, Buena Fe, Telmary y Habana Sana, Alain Pérez, David Torrens, Diego Gutiérrez y el propio Arnaldo Rodríguez y su Talismán, entre otros, hemos podido disfrutar por estos días en la capital avileña.
Una pasarela de lujo con buena parte de los cantantes y músicos mejor posicionados hoy en Cuba y fuera de fronteras y eso ha sucedido gracias a el organizador principal de Piña Colada, el hijo agradecido de Ciego de Ávila: Arnaldo Rodríguez.
Recibe Arnaldo, el reconocimiento de su pueblo por su valía artística y por el amor que dispensas a su tierra y a los suyos.








Todo el pueblo agradecido; no sólo ha organizado muy bien el evento, sino que logró acercarnos a tantos buenos artistas del país que todos amamos. Gracias Arnaldo