La conocí como animadora del Museo de Ciego de Ávila: me sorprendió desde el primer momento su vigor, no obstante el cúmulo de años que para ella representaban más un acicate que una rémora en su quehacer.
La conocí como animadora del Museo de Ciego de Ávila: me sorprendió desde el primer momento su vigor, no obstante el cúmulo de años que para ella representaban más un acicate que una rémora en su quehacer.