
La capacidad de respuesta y la inventiva del Centro Provincial de Electromedicina en Ciego de Ávila determinan un coeficiente de disponibilidad técnica del 98,53 de equipos médicos y mobiliarios clínicos.
Yulio Vázquez Gómez, subdirector técnico de ese centro en la provincia, destacó el gran impacto en la recuperación y precisó que se cuida bastante del equipamiento médico pues se crea, innova y sustituyen importaciones con materiales impensables y hasta herramientas viejas.
De los cinco mil 178 equipos existentes en la provincia solo unos 74 siguen fuera de servicio, lo que quiere decir que muchas de las roturas encuentran solución de manos de los técnicos y especialistas que trabajan en este lugar, en función siempre del conocimiento, manejo y correcta explotación de la tecnología existente, agregó.
Dijo también que en cada centro asistencial existe personal capacitado para responder a las averías que aparezcan a diario, aunque en dependencia de la envergadura, de las condiciones del aparato y de la precisión de su sistema automatizado, se pide la presencia de los especialistas del Centro Provincial de Electromedicina.
Vázquez Gómez subrayó que el plazo de solución es de 72 horas, y en caso de que la pieza no exista en el territorio avileño, se hace el pedido a través del Sistema de Gestión para la Ingeniería Clínica y Electromedicina, y reciben prioridad, sobre todo, los equipos que paralizan un servicio.
Aparecen dentro de lo más destacado, la sustitución de luminarias originales, sin piezas de repuesto a nivel de país, por luces Led o bombillos de autos de 21 watts en el tomógrafo del Hospital Provincial Antonio Luaces Iraola, las soluciones al Lensómetro para medir la potencia de un lente, realizado en el municipio avileño de Primero de Enero, y al Espectofotómetro para análisis químico en los laboratorios clínicos, explicó.
El arreglo de camillas, sillas de ruedas, mesas auxiliares y sillones de Estomatología con acciones de reparación, mantenimiento y pintura son también aportes.
La exploración en otros terrenos de la técnica y solución a las fallas a través de la reprogramación de los software, junto a la readaptación de numerosos modelos y marcas y la fusión de hasta dos y tres equipos para obtener uno, constituyen impacto en la economía cubana en la sustitución de importaciones, destacó.
Para la doctora Silvia Retureta Milán, merecedora del premio de Ciencias Biomédicas que otorga la filial de la Academia de Ciencias en Ciego de Ávila, uno de los mayores logros de la electromedicina en todo el país es contar con una red nacional de servicios, que ha podido superar en alguna medida los problemas que enfrenta el equipamiento médico, gracias a la creatividad y la innovación.
La electromedicina no ha estado ajena al impacto del bloqueo norteamericano impuesto a Cuba por más de 60 años, toda vez que a la nación caribeña se le hace imposible obtener piezas de repuestos y equipos necesarios, en este y otros sectores, provenientes del cercano país norteño






