“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos”.
Con estas palabras el escritor colombiano Gabriel García Márquez inició Cien años de soledad, su novela más famosa, la que lo dio a conocer en el mundo entero, y considerada obra maestra del realismo mágico por la seductora mezcla de fantasía y crudeza que plasmó en sus páginas.
Nacido el 6 de marzo de 1927, en Aracataca, localidad caribeña de aquel país sudamericano, desde joven se inclinó por el periodismo y la literatura: es así que escribió para los diarios El Espectador y El Nacional.
Andariego y amigo de las causas justas, comprometido con los movimientos de izquierda, desde los comienzos de la lucha por derribar el régimen de Batista, siguió de cerca los avatares del Movimiento 26 de Julio hasta su triunfo de la Revolución Cubana en 1959.
Amigo personal del Comandante en Jefe Fidel Castro, participó en la fundación de Prensa Latina. Junto a los argentinos Jorge Ricardo Masetti, Rodolfo Walsh, Rogelio García Lupo, Jorge Timossi y el uruguayo Carlos María Gutiérrez, entre otros, cerró filas con aquel grupo de periodistas cubanos y latinoamericanos que hicieron posible abrir una ventana a la verdad, frente a la guerra mediática y despiadada que los grandes medios de prensa desplegaron contra Cuba y su Revolución.
Su prestigio literario, que en 1982 le valió el Premio Nobel de Literatura, le confirió autoridad para hacer oír su voz sobre la vida política y social colombiana. En cine intervino en la redacción de numerosos guiones, a veces adaptaciones de sus propias obras, y compartió en los 80 del siglo pasado la dirección de la Escuela Internacional de Cine de La Habana.
Gabriel García Márquez, El Gabo para sus íntimos, falleció en la capital mexicana el 17 de abril de 2014, dejándonos como legado esa mirada de lo real-maravilloso que tan magistralmente describió, y de su realismo mágico que terminó embrujando a millones de lectores.







