

Los centrales Ciro Redondo y Enrique Varona González finalizaron la zafra por las precipitaciones.
Los trabajadores de los centrales Ciro Redondo y Enrique Varona González de la provincia de Ciego de Ávila, finalizaron la zafra debido al exceso de precipitaciones de las últimas semanas, después de cuatro meses y medio de continua labor.
El primero en detener su maquinaria fue el Varona González, de Chambas, mientras que el denominado Coloso del centro avileño lo hizo este martes, y ninguna de las dos fábricas pudo cumplir sus respectivos programas de elaboración del dulce alimento.
Eduardo Larroza Vázquez, director general de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila, informó a la prensa que los hombres y mujeres de las dos plantas moledoras están enfrascados en la liquidación de los materiales que se encontraban en proceso fabril.
Puntualizó que una vez terminada esas labores, especialistas y obreros de los dos centrales referidos, acometerán el cumplimiento de la Norma técnica 52 del Grupo Empresarial Azucarero, consistente a la limpieza, desarme y conservación de los quipos y otros medios para más adelante empezar las reparaciones con vistas a la próxima zafra.
El ingeniero Vidal Martín Sarduy, director del Ciro Redondo, indicó a la ACN que las constantes lluvias de abril y mayo obstaculizaron severamente el corte y transportación en el suministro de materia prima a los basculadores, situación que hacía años no se presentaba de tal manera.
Las fuerzas productivas de los centrales Ecuador y Primero de Enero están aplicando una estrategia para el balance de cosecha, alza y tiro en la actual recta final de la campaña, con el reordenamiento hacia las áreas donde mejor se pueda cosechar la caña para apoyar la molienda y el flujo productivo de ambas industrias.
Los trabajadores de la maquinaria refinadora de crudo en el municipio de Baraguá, desde la segunda quincena de abril debían haber vencido su plan del llamado “oro blanco”, pero la inclemencia del tiempo fue el principal freno, aunque ellos no se dan por vencidos y luchan para completar las 28 mil toneladas planificadas de un nutriente vital en la canasta familiar cubana.
El ingeniero Idalberto Ferrer, director del Ecuador, subrayó: “Mantendremos nuestras acciones los días que sean necesarios, pues si la lluvia nos da una oportunidad, ganaremos la batalla”.






