El festejo devino en un gran acontecimiento popular para los residentes de la comarca, situada en el noroeste de Ciego de Avila, distante a unos 430 kilómetros de La Habana.
Embarcaciones engalanadas y representando diferentes temas o leyendas locales y universales recorrieron todo el litoral del poblado, donde además, hubo congas, fuegos artificiales y la actuación de comparsas, espectáculo muy llamativo para nativos y foráneos.
El jolgorio reunió a un gran público por toda la orilla del mar de la comunidad avileña, donde se desplazaron los pequeños barcos en forma de vistosas carrozas, cada uno en representación de las diferentes instituciones del lugar.
La actividad contó con buena música a cargo de agrupaciones locales y con la venta de bebidas y comidas típicas de la zona, como el pescado frito, calienticos de pescado y enchilados de jaiba y cangrejo.
Punta Alegre con unos siete mil habitantes, tiene como principales reglones económicos la captura de peces de plataforma (jaiba, camarones y otras especies), una mina de yeso y una gran reserva natural de sal gema, única de Cuba.
Allí se encuentra el sitio arqueológico Los Buchillones, que según actuales estudios refleja la existencia de un asentamiento aborigen entre los años 1200 a 1600.
El festival acuático de Punta Alegre surgió en 1992, y se ha convertido en una de las actividades culturales más representativas de la vida social y económica de la zona.







