
La atleta avileña Rachel Rodríguez Cordero pasó a integrar la preselección nacional de esgrima, en la especialidad de espada, y ya entrena en el Centro de Alto Rendimiento Cerro Pelado, de La Habana.
Toda su formación deportiva la recibió en Ciego de Ávila y llegó a integrar el equipo Cuba de la categoría cadete, para intervenir en el Campeonato Panamericano Juvenil, efectuado en La Habana en febrero del 2017.
Rachel tuvo como entrenadores en instituciones avileñas a Carlos Vega y Andy Alberto Arteaga, quienes la prepararon para empeños mayores como los que emprende ahora, en la preselección cubana.
La espigada atleta tiene una mezcla de calculadora y explosiva cuando se enfrenta a sus rivales y siente preferencia por el sable como arma, porque tiene elementos del florete y el sable, exige resistencia, fuerza y los toques son válidos en todas las partes del cuerpo del rival, según ha declarado.
Hija de una Gloria del Deporte cubano, el pesista Pedro Luis González, Rachel tiene excelentes características para la práctica del deporte de alto rendimiento como estatura, fuerza, flexibilidad y buenos reflejos.
Ahora la avileña sigue perfeccionando su técnica y su dominio táctico al entrenar junto con las principales figuras de la esgrima cubana y se prepara para intervenir en competencias internacionales en el 2019.






